¡Preparad los pañuelos!


La vestimenta blanca y roja de San Fermín es un elemento característico de las Fiestas y toda una tradición el anudarse el pañuelo al cuello instantes después de que el Chupinazo inaugure las fiestas. Desde entonces y durante nueve días miles de pañuelos anudados al cuello pasean por las calles, hasta que en el acto de despedida de San Fermín, en el “Pobre de mí”, una marea de pañuelos y velas en lo alto dicen "hasta el año que viene". 

La tradición recoge el color rojo del pañuelo como un recuerdo del martirio de San Fermín, que murió decapitado en la ciudad de Amiens, durante las persecuciones del siglo III. El rojo simbolizaría la sangre del Santo.

Según el párroco de la Iglesia de San Lorenzo de Pamplona, que es donde se encuentra la capilla en honor a San Fermín, Jesús Labari: "No se sabe a ciencia cierta y con hechos probados el momento en el que se comenzó a usar el pañuelo, pero sí conocemos sus motivos. Para las ceremonias religiosas en honor a un santo, si éste ha sido mártir y ha muerto por sus creencias, los sacerdotes nos vestimos de rojo. En el caso de las fiestas en honor a San Fermín así lo hacemos porque sufrió martirio y lo del pañuelo rojo es una interpretación de la gente de esta costumbre religiosa."

Pero es cierto, que existen muchos mitos y leyendas entorno al significado, simbolismo y origen del "pañuelico rojo". En este vídeo repasamos algunos de ellos y con tal excusa os animamos a tener listo vuestro pañuelo y que no se os olvide.