¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

Desayuno GRATIS con su reserva

Arrancamos este 2020 con muchas novedades y una de ellas es que si reserva desde nuestra web podrá disfrutar del desayuno incluido hasta el 15 de marzo. Y es que como saben, nuestro desayuno no es un desayuno cualquiera ya que se caracteriza por ser servido en mesa lo que permite empezar el día con una mayor tranquilidad y recibir un trato mucho más personalizado y a demanda, donde impera la calma que no existiría con un servicio buffet. Así que no se lo piense y aproveche esta oportunidad única. 

Recuerde que para realizar su reserva puede hacerlo en el teléfono 948 223 000 o en el mail: reservas@granhotellaperla.com o directamente desde la web: http://www.granhotellaperla.com/




Desayuno La Perla 

(Embutidos ibéricos/Queso fresco y Brie/ Salmón Ahumado/Fruta/Huevos al gusto/ Bacon/Chistorra/Bollería/Mantequilla/Mermelada/Tostadas y pan/Aceite de oliva, tomate y sal/ Cereales/Frutos secos/Yogur/Zumo de naranja/Agua /Café o infusión)


La Perla de D. Víctor

HABITACIÓN 507


Al arquitecto pamplonés Víctor Eusa le llovían los contratos. Tenían un estilo muy personal, de trazos rectilíneos e imperiales, de ángeles trompeteros y de faroles barrocos. Su huella en aquellos principios de los años treinta estaba repartida por toda la ciudad, ¡y lo que le quedaba todavía!.
Triunfó bajo el gobierno republicano, se encumbró durante los años de Franco, y la democracia trajo la protección legal de toda su obra como arquitecto. Era bueno.

A Víctor Eusa quisieron los propietarios del Hotel La Perla encomendarle la reforma de su fachada, y también de su interior.



Se imponía ordenar la fachada. Donde había cuatro pisos rematados con un lavadero construido sobre cubierta, había que convertirlo en cinco pisos con un lavadero sobre ellos; donde había unos bajos llenos de pequeñas bajeras había que hacer un comedor señorial; y cambiar la recepción, y algunas habitaciones, y... Y a ello se puso don Víctor, creando un hotel inconfundiblemente suyo, con una fachada que se prolonga hacia el cielo en una de sus esquinas con una veleta muy personal. Era el año 1933.


En ese quinto piso, de nueva hechura y diseñado por él, tiene Víctor Eusa una habitación dedicada, como no podía ser de otra manera. Decorando la estancia se puede ver la mesa de trabajo sobre la que él diseño los planos de aquella reforma. Es agradecido reconocimiento.

¡Reserve desde nuestra web!


Dormir en un gran hotel con una historia y personalidad únicas es un sueño para cualquiera. Y hacerlo en un hotel con carta de almohadas, sábanas de hilo o algodón egipcio o bata de piqué son algunos de los motivos por los que muchos de los visitantes que vienen a Pamplona deciden pasar unos días con nosotros. Cuidamos con todo nuestro cariño detalles que sabemos que no pasan por alto a los clientes más exigentes. No nos conformamos con dar un buen servicio, sino que buscamos dar el mejor. 


Por eso, ofrecemos ventajas exclusivas a nuestros huéspedes para que disfruten al máximo de una experiencia inolvidable. 





















  • Wi-fi Gratis
  • Late check out hasta las 14 horas sin cargo
  • Upgrade a habitación superior y visita a la habitación de Ernest Hemingway (sujeto a disponibilidad)

No olvide realizar su reserva a través de la web: www.granhotellaperla.com o si lo solicita vía telefónica en el 948 223000 para beneficiarse de todas estas ventajas.

Desayunos a la carta, servidos en mesa.




Nuestros desayunos servidos en mesa han sido todo un éxito entre nuestros huéspedes y es por ello que queremos abrir las puertas de nuestro restaurante a todos los pamploneses que quieran disfrutar (sin alojarse en el hotel) de un desayuno único en la ciudad, en un entorno con más de tres siglos de historia. Además, puede ser una idea perfecta para regalar en un día especial o celebración a un amigo o familiar. ¡Les sorprenderá seguro!

La característica principal de nuestro desayuno es que, a diferencia de otros hoteles más establecidos en el sistema buffet, es servido en mesa, lo que permite ofrecer una atención mucho más personalizada y a demanda. 

Podrá seleccionar el Desayuno La Perla (Embutidos ibéricos/Queso fresco y Brie/ Salmón Ahumado/Fruta/Huevos al gusto/ Bacon/Chistorra/Bollería/Mantequilla/Mermelada/Tostadas y pan/Aceite de oliva, tomate y sal/ Cereales/Frutos secos/Yogur/Zumo de naranja/Agua /Café o infusión), el Desayuno Continental (JamónYork y queso fresco/Bollería/Tostadas/Mermelada/Mantequilla/Aceite de oliva, tomate y sal/ /Yogur/Fruta/Zumo de naranja/Café o infusión) u optar por un desayuno 100% a la carta en el que podrá elegir lo que prefiera y a su gusto. 

Recuerde que para realizar su reserva puede hacerlo en el teléfono 948 223 000 o en el mail: reservas@granhotellaperla.com









El primer ascensor que se instaló en Pamplona (1912-1991)


Conforme pasaban los años desde la apertura de La Perla al hotel llegó finalmente la luz eléctrica, también el agua corriente, y el lavadero de pila, incluso el coche de caballos llegó a sustituirse por un moderno ómnibus. Pero el adelanto más revolucionario de todos fue la colocación de un ascensor. Todavía no se conocían estos aparatos en España. Se ha llegado a publicar en muchos sitios que el primer ascensor se puso en Madrid, en 1912; pero lo cierto es que ese mismo año, desde la vecina y moderna Francia se trajeron a Pamplona dos aparatos de estos, de la casa parisina de Abel Pifre; uno de ellos se instaló en el edificio de la Plaza de San Francisco que iba a acoger al Grand Hotel (este ascensor desapareció en 1934), y el otro se puso en el Hotel La Perla, en donde funcionó hasta 1991.

Lo más curioso de aquél ascensor es que en sus primeros meses de funcionamiento carecía de motor. Esto quiere decir que funcionaba manualmente con manivela y polea, y que servía únicamente para subir y bajar los equipajes, baúles principalmente.


¿Cómo funcionaba?

En la planta baja, junto a la puerta del ascensor, existía una pieza triangular de hierro con tantos agujeros como pisos había en el hotel; y junto a cada uno de esos agujeros había una pequeña bombilla. De tal manera que cuando un cliente llamaba al ascensor se encendía la luz correspondiente a ese piso; ante esto el ascensorista lo que hacía era meter una pequeña barra de hierro en el agujero correspondiente, y de esta forma, dándole a la manivela, se tenía la certeza de que el ascensor, gracias a un tope, se conseguía que se parase exactamente al ras del piso de donde se le había llamado.

Se sabe que en los años treinta del siglo XX este ascensor provocó un accidente mortal, resultando fallecida una empleada de la limpieza que había asomado su cabeza por el hueco cuando este bajaba. A raíz de aquél accidente se colocó en el ascensor un sistema de frenado automático, consistente en una bandeja de madera colgada en sus esquinas con cuatro finas cadenas. Desde entonces cuando bajaba el ascensor bastaba con tocar levemente esta bandeja para que se parase de inmediato.

A principios del año 1991 la aplicación de nuevas normativas forzaron la retirada del ascensor. Para esta operación era necesario trocear la cabina para poder sacarla por el hueco de la puerta; lejos de tal solución los propietarios del hotel optaron por trocear la pared para sacar entera la cabina del viejo ascensor. Esta cabina estuvo expuesta desde aquél año de 1991 hasta 2005 en el comedor del hotel. Tras la reforma realizada en los años 2005-2007 en el mes de junio de este último año la cabina volvió a ser colocada en el vestíbulo de la recepción en donde hoy sigue expuesta.

Una curiosidad de este ascensor es que al pie de sus dos puertas de acceso luce una chapa dorada de latón con la inscripción “Ascensores – Abel Pifre”. Esta chapa se hizo para estos primeros ascensores que se exportaban desde Francia a España, pues en el país galo se empleaban las chapas tradicionales con la inscripción “Ateliers Abel Pifre”. Teniendo en cuenta que en 1913 se fusionaron las casas Otis y Abel Pifre, con lo que eso suponía de utilización de la marca conjunta, debemos de entender que estamos ante un ascensor excepcional en el que la placa del fabricante delimita la pieza al año 1912 o primeros meses de 1913.

Abel Pifre, curiosamente, había destacado en los años ochenta del siglo XIX por el hecho de ser el promotor de la imprenta impulsada con energía solar, habiendo realizado sonadas exhibiciones en París.

Una última curiosidad de este ascensor es que mientras estuvo expuesto en el comedor del hotel entre los años 1991 y 2005, sirvió durante los sanfermines para realizar “cursos de vuelos espaciales”, organizados graciosamente por el sueco Stafan Safwenberg, que se encerraba en su interior con los inocentes cursillistas que no acababan de salir de su asombro ante lo absurdo de la situación, pues permanecían largo rato en su interior supuestamente viajando por el espacio.

Hoy conviven historia y modernidad muchos rincones del hotel. El hall de recepción es prueba de ello. Numerosas personas cuando nos visitan y ven expuesto el ascensor creen estar ante un confesionario o ante una cabina de teléfonos, pero no dejan de asombrarse cuando se detienen a leer la placa de latón de la parte superior en la que dice: "Aparato elevador fabricado en París a principios del S.XX en madera de caoba. Fue el primer ascensor que se instaló en Pamplona 1912-1991"












Día de Navarra

Desde 1982 el 3 de diciembre se celebra el día de Navarra coincidiendo con la festividad de San Francisco Javier, patrón de Navarra.

Diversos actos institucionales, culturales y musicales se han organizado entorno a esta festividad desde hace varios días y culminan hoy con la entrega de la Medalla de Oro de Navarra, máxima distinción que concede el Gobierno, en un solemne acto que tiene lugar en el claustro Isabelino de la sede del Departamento de Cultura, ubicado junto a la catedral la ciudad.
Además es tradición este día que numerosas corales y bandas de música en casi un centenar de localidades comenzarán sus conciertos interpretando simultáneamente el Himno de Navarra.
Y la programación se completa con un concierto que se ofrecerá en Baluarte a cargo de la Orquesta Sinfónica de Navarra.
Desde el Gran Hotel La Perla deseamos que disfruten de este día.





Miguel, "el fondista"


Habitación dedicada a D. Miguel Erro-508




No, Miguel Erro no es famoso. No ha escrito libros, ni ha recibido premios, ni tan siquiera era muy conocido más allá de las fronteras locales. Pero sí que dentro de la amplia historia del Gran Hotel La Perla es un personaje importante, no en vano él y su esposa, Teresa Graz, fueron quienes fundaron La Perla un 5 de junio de 1881.


Abrió aquél matrimonio una fonda en medio de una gran competencia; y Miguel Erro y su esposa, con su profesionalidad, supieron hacerse hueco rápidamente, ocupando de inmediato la Fonda La Perla un puesto de honor. Miguel Erro, a quien la prensa local le conocía con el sobrenombre de “el fondista”, supo ganarse la confianza de la Casa Real, y en concreto de Alfonso XII.




La epidemia de cólera de 1885 permitió que la ciudad supiese del carácter de Miguel Erro. Mientras Pamplona cerraba sus puertas, y mientras las otras fondas hacían lo mismo con los viajeros, Miguel no quiso dejar a nadie sin cama ni comida, ni tan siquiera a los propios coléricos a quienes atendió y sirvió personalmente en el hospital.

Su muerte a causa del cólera en el balneario de Betelu (regentado por La Perla), el 31 de julio de 1885, forzó a Alfonso XII a suspender su visita a este balneario, programada para el día siguiente. No sospechaba entonces el monarca que ya sus días estaban contados.



La visita de Joan Margarit, Premio Cervantes 2019

El poeta Joan Margarit y a su derecha, Javier Asiáin, vocal de Literatura y Lingüística del Ateneo Navarro

Hay encuentros que dejan huella, y este, sin duda, prometía. El Ateneo Navarro organizó ayer en el hotel un evento al que llamaron "Recitales en la Perla", y es que nuestro espacio literario por excelencia, el Salón La Perla, era el lugar perfecto para abrazar la literatura y poesía de la mano del Premio Nacional de Poesía y recientemente galardonado con el Premio Cervantes 2019, el arquitecto y poeta, Joan Margarit. Fue todo un lujo escucharle recitar y observar el gran ambiente que se creó con todos los asistentes al evento, que disfrutaron muchísimo.
 El acto fue introducido por el vocal de Literatura y Lingüística del Ateneo, Javier Asiáin, a quien agradecemos su sensibilidad y las palabras (que dejamos a continuación) de reconocimiento hacia nosotros como uno de los hoteles con más historia literaria de la ciudad. ¡Repetiremos muy pronto! 


"Haber vivido ininterrumpidamente en tres siglos diferentes, y haberlo hecho ofreciendo la calidad y la profesionalidad que siempre ha caracterizado a este establecimiento, obligadamente lo convierten en un hotel con mucha historia. Mandatarios, políticos, músicos, cantantes, escultores, deportistas, pintores, actores, médicos, arquitectos, nobles, diplomáticos... y también escritores, son los que le han dado al Gran Hotel La Perla, y le siguen dando, desde 1881 hasta la actualidad, una rica historia que, aliada con esa mágica mezcla de calidad y calidez, y aliada también con una ubicación envidiable, marcan claramente la diferencia, y nos hace únicos.

Décadas atrás podíamos decir que La Perla era un hotel en el que se habían alojado escritores; pero hoy, siglo XXI, es una realidad que La Perla es... “el hotel de los escritores”. De hecho, en 2012, Trivago incluyó al Gran Hotel La Perla de Pamplona, y además en el primer puesto, entre los 10 mejores hoteles literarios del mundo, lo que hizo en ese momento que medios de comunicación de diferentes países dedicasen reportajes a esta faceta del hotel.

No es casual que, solamente en los últimos diez años, el hotel haya sido capaz de crear una pequeña biblioteca con un centenar largo de libros, todos ellos dedicados a este hotel, firmados por sus autores tras haberse alojado en sus habitaciones.

Escritores de la talla de Ernest Hemingway, John Dos Pasos, Paulo Coelho, Gonzalo Torrente Ballester, José Mª Pemán, Eugenio D’Ors, Antonio Gala, Darío Fo o Mario Vargas Llosa, por citar a algunos de los más emblemáticos, son los que le han hecho a este establecimiento un hueco importante dentro del mundo de la literatura. Varios de ellos dan nombre en el hotel a algunas habitaciones a modo de homenaje permanente.

En estos últimos años, desde 2007, podríamos citar, entre nuestros clientes, a los mencionados Darío Fo (Premio Nobel de Literatura 1997), Mario Vargas Llosa (Premio Nobel de Literatura 2010), Antonio Gala, y también a Woody Allen (en su faceta de escritor); así como a, por orden alfabético: Leopoldo Abadía, Roger Alier, Andrés Amorós, Eugenio Bregolat, Reyes Calderón, Francisco Calvo Serraller, Javier Cercas, Juan Carlos Cubeiro, Luis Alberto Cuenca, María Dueñas, Ignacio Elguero, Arcadi Espada, Albert Espinosa, Cristina Fernández Cubas, Susana Fortes, Carlos García Gual, Javier Gomá, Marcel Gorgori, Luis Goytisolo, Almudena Grandes, John Hemingway, Nieves Herrero, Manuel Hidalgo, Manuel Juliá, Andreu Martín, Ignacio Martínez de Pisón, José María Merino, Juan José Millás, Teresa Mulet, Antonio Muñoz Molina, Manuel Pimentel, Carmen Posadas, Santiago Posteguillo, Soledad Puértolas, Eduardo Punset, Pedro J. Ramírez, Dolores Redondo, Carla Royo-Villanova, Isabel San Sebastián, Agustín Sánchez Vidal, Marta Sanz, Luis Sepúlveda, Ignacio Uría, Kirmen Uribe, Ángela Vallvey, Vicente Verdú, Sookja Yoon, o Slavoj Zizek. Y podríamos seguir ampliando la lista, aún a riesgo de dejarnos muchos nombres en el tintero.

No cabe la menor duda de que de todo este elenco de escritores, que incluye a tres Premios Nóbel de Literatura, es precisamente uno de ellos, Ernest Hemingway, quien le ha dado a este hotel, y le sigue dando, una proyección internacional.
Entre los años 1923 y 1959 papá Hemingway tuvo una estrecha relación con este hotel, llegando a alojarse en él durante sus estancias de los años cincuenta. La habitación 217 que él siempre ocupaba (actual 201) se conserva tal y como la conoció; siendo esta habitación una cita constante para periodistas de todo el mundo, para escritores, y para todo tipo de público; en ella se han rodado películas y telenovelas, en ella se han hecho ruedas de prensa, y sobre ella se ha llegado a escribir una novela policíaca. Sirva el dato curioso que sobre ella han hecho documentales cadenas de televisión de más de cincuenta países, así como los periódicos y revistas más importantes del mundo.

Pero lo dicho; Hemingway es tan sólo la punta del iceberg, es quien de alguna manera viene a representar a los cientos de escritores que desde el siglo XIX han forjado un vínculo irrompible entre el Gran Hotel La Perla y la literatura."






Además, estamos encantados de que haya firmado en nuestro Libro de Honor y de que su libro "Nuevas cartas a un joven poeta" se encuentre ya dedicado junto a nuestra colección de libros de los escritores que han pasado por nuestro hotel ubicada en la biblioteca del Salón La Perla.





Figuras de ajedrez que cobran vida


Habitación 601- Infanta Isabel

Los monárquicos se dividían en aquellos primeros años del siglo XX entre legitimistas y dinásticos. La infanta Isabel, sabedora de la hostilidad que hacia ella tenían los carlistas (legitimistas) optó en la visita que hizo a Pamplona en julio de 1908 por no aceptar favor alguno de los gobernantes navarros, de mayoría carlista, y es por ello que rechazó la invitación de alojarse en el Palacio de Navarra, ocupando a cambio todo el primer piso del Hotel La Perla.


Pese a ello no le faltaron actos de bienvenida bajo sus balcones. Bandas de música, formaciones militares, comparsa de gigantes..., ¡todo en honor a ella!

Recogen las crónicas que a una señal de la Infanta los gigantes se alzaron para bailar. Y sucedió que..., sucedió que al moverse el gigante que representa al rey de Europa, el caballo que había a su lado –que no se esperaba tal movimiento de la otra figura del ajedrez-, asustado, salió en estampida arrastrando tras él al volcado carruaje de uno de los Grandes de España. ¡Lástima de carruaje!


Baroja (&yo)

No podía faltar en nuestra biblioteca del Salón La Perla (con libros dedicados por sus autores) la colección de libros: “Baroja &Yo” en los que cada autor invitado a partir de su respectiva experiencia personal, en clave autobiográfica, relata su admiración por el novelista, el recuerdo de sus primeras lecturas, su identificación con el sentimiento barojiano y realiza un breve ensayo sobre su obra favorita, su técnica literaria o la actualidad de su lectura. Estos son los autores que participan en el proyecto:




1.- Soledad Puértolas ( Zaragoza, 1947). Escritora, ensayista y académica de la RAE.

2.- Luis Antonio de Villena (Madrid, 1951). Escritor, poeta y articulista.

3.- Ascensión Rivas Hernández (Salamanca, 1963). Profesora titular de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Salamanca.

4.- Antonio Castellote (Teruel, 1965). Profesor de Lengua y Literatura en IES Teruel, escritor y ensayista.

5.- Eduardo Laporte (Pamplona, 1979). Periodista y escritor.

6.- Sergio del Molino (Madrid, 1979). Escritor y periodista.

7.- Daniel Ramírez García-Mina (Pamplona, 1992). Periodista y escritor.

8.- Jon Juaristi (Bilbao, 1951). Catedrático de Literatura Española en la UAH, escritor, poeta y ensayista.

9.- David Jiménez Torres (Madrid, 1986). Licenciado en Historia y en Filología Inglesa, profesor universitario, escritor y articulista.

10.- Raúl Guerra Garrido (Madrid, 1935). Escritor.

11.- Justo Serna (Valencia, 1959). Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Valencia, escritor y ensayista.

12.- Bernardo Atxaga (Asteasu. Guipúzcoa, 1951). Escritor, ensayista y académico de la Real Academia de la Lengua Vasca; y Joxemari Iturralde (Tolosa, Guipúzcoa, 1951). Escritor y catedrático de Lengua Vasca.

13.- Mariano Zabía (Madrid, 1949). Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras.

14.- Amparo Hurtado (Valencia, 1945). Filóloga y escritora.

15.- Giovanna Fiordaliso (Livorno, 1971). Profesora titular de Literatura Española en la Università della Tuscia (Viterbo-ITALIA).

16.- Manuel Hidalgo (Pamplona, 1953). Periodista, escritor y crítico de cine.

17.- José Martínez Ferreira (Madrid, 1970). Licenciado en ADE y articulista en revistas literarias.

18.- Mónica González Pereira (Pontevedra, 1983). Doctora en Filología.

19.- Iñaki Ezkerra (Bilbao, 1957). Periodista, escritor, ensayista y articulista.

20.- Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943). Escritor y ensayista. Premio Cervantes 2016.

21.- Juan Pedro Quiñonero (Totana, Murcia. 1946), Escritor, fotógrafo y corresponsal en París.

22.- Javier Goñi Imízcoz (Zaragoza, 1952). Crítico literario y escritor.

23.- Maria Bueno Martínez (Sillar Baja-Diezma, Granada, 1967). Licenciada en Filología Hispánica.

24.- Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío. León, 1953). Escritor y ensayista.

25.- Francisco Javier González Martín (Madrid, 1961). Profesor universitario. Doctor en Historia y Derecho por la UCM.

 26.- Carmen Caro (Madrid, 1962). Coordinadora de los Planes Nacionales de Patrimonio Cultural. Bibliotecaria y escritora. Sobrina-nieta de Pío Baroja.









Como bien explican en su web, este es el origen del proyecto: 


“Pío Baroja no era barojiano; no lo necesitaba, evidentemente. Lo somos o creemos serlo aquellos que seguimos leyendo sus novelas, le analizamos en sus memorias y de modo recurrente aparece en nuestras vidas. Y ese sentimiento barojiano surge en momentos de hartazgo, de enfermedad, de melancolía o de aceptada soledad. También en momentos de esplendor, de acción, de observación de personas que pasan o de paisajes que permanecen y luego cambian. Y siempre volvemos a Baroja. Lo hemos escuchado muchas veces y ahora queremos profundizar en ello, realizando esta propuesta a todos aquellos, hombres y mujeres, profesionales de la literatura, escritores, aficionados a la lectura y a la escritura, que sientan lo barojiano, para que nos ayuden en este proyecto. Queremos pensar que a él le agradaría; eso sí, con la sorna y distancia crítica que corresponde.”