¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

Un balcón de lujo para ver los encierros


La calle Estafeta es una de las calles más famosas internacionalmente gracias a los encierros de San Fermín que se celebran cada año en Pamplona. El resto del año, como pueden comprobar en la fotografía, es una calle muy visitada por turistas y en la que la gente aprovecha para pasear o degustar pinchos en los numerosos bares que hay. Se transforma completamente del 6 al 14 de Julio y se convierte en una calle llena de expectación. 

250 metros de recorrido que comienzan en la también conocida curva de Mercaderes y finalizan en el tramo de Telefónica. Es una calle con un 2% de pendiente y generalmente suele ser de un ritmo lento por lo que permite vivir momentos de gran peligro y emoción ya que los mozos aprovechan para ponerse delante de las astas de los toros. Todos nuestros huéspedes que han vivido la experiencia la recomiendan porque es algo, que a pesar de durar unos instantes, no se olvida nunca.

Si quiere alquilar uno de nuestros balcones de la calle Estafeta y vivir estas increíbles fiestas puede realizar su reserva en el mail reservas@granhotellaperla.com o preguntar por Rubén el teléfono 948 223 000.



A continuación en este vídeo podrán ver a cámara lenta la emoción que se vive desde uno de los balcones de nuestro hotel en los encierros de San Fermín.


Los 50 mejores hoteles de España


Para todos los gustos. Elegantes y coquetos hoteles de ciudad, castillos en lo alto de las montañas o casas rurales en pueblos con encanto. The Telegraph recoge en su diario online británico los 50 mejores hoteles de España después de una exhaustiva selección que han llevado a cabo expertos viajeros del diario. Todos los establecimientos que recomiendan los han visitado y conocido de cerca, por lo que han podido vivir la experiencia de sus huéspedes de forma directa y personal.

Algunos de ellos son modernos y de reciente creación y otros llevan décadas o como en nuestro caso, siglos abiertos, pero todos conservan algo especial que hace de España un destino turístico muy variado y rico, acogedor e irresistible.

Puede consultar toda la lista a continuación: https://goo.gl/SxWPUh

Hace unos meses reconocían en su diario online al Gran Hotel La Perla como un hotel que merece la pena ser visitado. Artículo "Destinos": https://goo.gl/fvFgza








Nos visita Juan Diego Flórez

El pasado 10 de Junio actuó el tenor Juan Diego Flórez en Pamplona y ofreció en Baluarte un espectaculo junto a Vincenzo Scalera al piano. Lleno absoluto y éxito rotundo. Ambos firmaron en el Libro de Honor


Fotos: Baluarte

A continuación les dejamos las palabras del crítico musical, Juan Ángel Vela del Campo, sobre el artista y la obra que expuso en Baluarte que fueron recogidas en el programa de mano.


"Ha transcurrido ya casi una década desde que, con motivo de un recital de Juan Diego Flórez en Pamplona —justamente aquí, en Baluarte—, escribí unas notas al programa muy particulares sobre lo que el tenor iba a cantar ese día. En realidad, más que un análisis propiamente dicho de las obras, reflejaba el pensamiento de Juan Diego Flórez sobre las mismas, producto de una conversación amigable que mantuvimos en un restaurante peruano en vísperas del concierto. Así, entre tiraditos y causas limeñas, divagamos sobre Bellini, Rossini o Donizetti, para culminar en el último pisco-sour con una frase de Juan Diego que da mucho que pensar: “Cuando llegas a entender que el canto es aire, es cuando comienzas a cantar bien”. Así que para no romper la armonía —en este caso gastronómica— he ido a comer a un restaurante peruano antes de comenzar a escribir estas líneas para ver si entre ceviches y anticuchos me venía una ráfaga de inspiración literaria. Había, en cualquier caso, para este cometido una diferencia fundamental respecto a la situación anterior y es que Juan Diego no estaba en la mesa. Daremos, pues, el protagonismo a los recuerdos o, expresado de una forma más elegante, a la memoria afectiva.  

Conozco a Juan Diego desde hace muchos años y nuestras  complicidades no se limitan a lo gastronómico, por mucho que tengamos una larga historia de comidas juntos en restaurantes, txokos o casas particulares de Perú, Italia y hasta en el mismísimo El Bulli antes de que cerrara. Aunque pensándolo mejor nos une más la alargada sombra de Rossini que los platos más sofisticados. No hay remedio para combatir esta atracción fatal. Rossini es mucho Rossini y Juan Diego es un rossiniano hasta las cejas. Luminoso, brillante, sigue al pie de la letra la filosofía básica del canto rossiniano: melodía sencilla, ritmo claro, fraseo nítido, timbre cálido. En Pésaro, lugar natal del compositor, a orillas del Adriático, celebraron por todo lo alto el pasado verano los 20 años de vinculación de Flórez con el Festival anual dedicado allí a Rossini. 20 años, se dice pronto, desde aquella ya lejana participación en Matilde di Shabran. En Pésaro ha instalado el cantante peruano su domicilio. Cómo no. Hay que estar lo más cerca posible de los ecos que sigue proyectando en su tierra el autor de El barbero de Sevilla o La Cenerentola. No es ninguna casualidad que a Pésaro se desplazó en vísperas de su fallecimiento —ay, dolor— el pasado marzo otro rossiniano de postín: el inolvidable musicólogo, profesor y director de orquesta Alberto Zedda. Los rossinianos son así. Su racionalidad va unida intrínsecamente a su locura. Lo evidente es que Juan Diego vive con una especial empatía las óperas, las canciones y hasta los Pecados de vejez de Rossini. Es cuestión de gusto pero también fusión intachable de su voz con una manera de enfocar el canto. Su selección rossiniana de hoy comprende piezas tan atractivas como La lontananza, Bolero, Addio ai Viennesi y un aria de Otello. La primera pertenece al Álbum italiano, primer volumen de los Pecados de vejez y está escrita originalmente para tenor. En la segunda escucharemos esa frase que casi se convirtió en una especie de leitmotiv a su manera, “Mi lagnerò tacendo”, un guiño juguetón a sus incondicionales. La tercera tiene un aire de despedida y fue compuesta cuando Rossini dejó Viena en julio de 1822. 

En cuanto a la ópera obvio es decir que Juan Diego está en su salsa, tanto por la expresividad que despliega como por el rigor en la línea de canto. Rossini está, pues, bien servido. O no. Todo nos puede saber a poco tratándose de las interpretaciones belcantistas de Juan Diego. Entre las canciones y el aria de ópera, se sitúan dos aportaciones mozartianas para salpimentar el guiso rossiniano. Las dos proceden del género lírico-teatral, una en alemán, otra en italiano, pero tanto la de El rapto en el serrallo como la de Mitridate, re di Ponto encajan a las mil maravillas en la dimensión temporal y hasta estilística del programa. La combinación Mozart-Rossini siempre despierta una gran cantidad de sugerencias. Musicales y hasta vitales. No se acaba la música con Mozart y Rossini, no teman. En la segunda parte del concierto, Juan Diego deja a un lado sus raíces más asentadas y explora otros territorios, aunque siempre con prudencia y buscando las conexiones apropiadas. El espíritu de Alfredo Kraus se hace visible en la ópera romántica francesa, especialmente con Massenet y su Werther, la ópera con la que muchos aficionados líricos identifican la plenitud del tenor canario. El respeto y admiración de Flórez por Kraus es evidente y “Pourquoi me réveiller” puede convertirse más que en una continuación estilística en un homenaje. Tambien Kraus se identificaba preferentemente con La traviataentre los títulos operísticos de Giuseppe Verdi. No es extraña la incorporación al programa de De miei bollenti spiriti. La aportación verdiana se redondea con I lombardi. Y siguiendo con las asociaciones no está de más recordar que la popular Mattinatafue compuesta por el compositor napolitano Ruggero Leoncavallo en 1904 para Enrico Caruso. El célebre tenor la cantó por primera vez en Nueva York ese mismo año. Hoy no hay cantante lírico que se resista al encanto de esta melodía. 

El verismo contenido completa el programa de hoy de Juan Diego Flórez. De La Bohème a Gianni Schicchi, Puccini se vacía en un abanico de comunicación y sentimientos que deja a un lado valores estéticos firmemente establecidos para tomar partido por un realismo tan popular como a veces desgarrado. El tenor peruano tendrá que poner toda la carne en el asador en este repertorio, lo que, si cabe, añade un punto de interés y curiosidad a un recital en el que están garantizadas la profesionalidad, la transparencia, la belleza, la técnica y la madurez lírica. Escuchemos, pues, con la máxima atención. Juan Diego Flórez es uno de esos raros tenores a los que se puede aplicar el calificativo de genial ❖ juan ángel vela del campo"

Junio, un mes para echar a andar


Era el mes de junio de 1881 cuando la entonces Fonda La Perla abría sus puertas en la pamplonesa Plaza del Castillo. El día 15 hará de esto nada menos que 136 años. Desde el siglo XIX atendiendo a nuestros huéspedes, prestando un servicio con la profesionalidad que a este establecimiento siempre le ha caracterizado, y que hoy a nivel estatal nos sitúa como uno de los hoteles mejor valorados.


Y el mes de junio de 2007, hace ahora exactamente diez años de aquello, el Gran Hotel La Perla, después de dos años de reformas, continuaba su andadura, pero desde ese año con una categoría de cinco estrellas, y buscando en todo y para todos la excelencia.

Esta primera quincena de junio es una buena excusa para recordar y agradecer a todas aquellas personas (huéspedes, propietarios y trabajadores) que desde 1881 han dado vida y continuidad a este establecimiento hotelero. Va para ellos nuestro recuerdo y nuestra gratitud.

Memorias de Sarasate


En el Gran Hotel La Perla cuidamos y mimamos nuestra historia, entre otras muchas razones, porque es una historia que merece la pena recoger, salvaguardar y dar a conocer. Y una forma de aglutinar estos tres objetivos en torno a nuestro patrimonio son las diversas vitrinas llenas de objetos que tenemos en algunas habitaciones.


Una de esas vitrinas la encontramos en la habitación 207, la habitación de don Pablo Sarasate. Quien se hospede o quien visite esa habitación podrá ver que en esa misma estancia se conservan la casi totalidad de libros y folletos que en los últimos 130 años se han publicado sobre nuestro afamado violinista; y también CD’s, y cromos, sellos, monedas, tarjetas postales, un pañuelo suyo, o la foto original del título de Hijo Predilecto de Pamplona que en este hotel recibió en 1902.

Visita Virtual Suite Pablo Sarasate

Sin embargo teníamos en este pequeño museo una asignatura pendiente, una asignatura que queríamos aprobar. Y hoy lo hacemos. Teníamos prácticamente todos los libros sobre Sarasate, pero nos faltaba la joya de la corona, ¡el primero de todos!, las “Memorias de Sarasate” que Julio Altadill publicó en 1909, al año siguiente del fallecimiento en Biarritz de don Pablo. Y desde hoy ese ejemplar se exhibe en la vitrina de su habitación. Otro día daremos a conocer más cosas de esta misma vitrina, ¡verdaderas joyas!.




Nos visita Luis Goytisolo

 El pasado viernes, el escritor Luis Goytisolo, visitó Pamplona para impartir una conferencia en los "Diálogos de Medianoche" organizados por Fundación Caja Navarra. En su exposición realizó un recorrido por su obra narrativa incluyendo su última novela (publicada este año): "Coincidencias". 

https://goo.gl/QRCJQy

Foto en el Salón La Perla: https://goo.gl/I8e5lm

Luis Goytisolo en el Salón La Perla: https://goo.gl/3lpTZ1
 En el Gran Hotel La Perla tuvimos la suerte y el honor de acogerlo durante su estancia en la ciudad y nos dedicó su libro, que a partir de ahora los huéspedes podrán leer en el Salón La Perla. 








 




"Para el hotel "La Perla", el único hasta el momento en el que me siento literalmente como en casa, debido a la ambientación con toques para mi muy familiares. Con todo mi afecto, Luis Goytisolo-Pamplona, mayo 2017"
 Ver más libros en la Biblioteca 

Además, estampó una cariñosa firma en nuestro tradicional Libro de Honor.

  "Para el hotel La Perla, una verdadera perla en la que me siento como en casa. una cualidad cada vez menos frecuente. Con todo mi aprecio, Luis Goytisolo. Pamplona, mayo de 2017" Ver más firmas del Libro de Honor

Y aquí les dejamos un par de fotografías que le realizaron en la Suite de Hemingway.


Lola Menbrives en el recuerdo


El mundo del teatro tuvo en el siglo XX algunas actrices míticas, unas más recordadas que otras. Las mujeres irrumpieron con fuerza en los escenarios, y no son pocas las que con su arte dejaron un recuerdo que hoy las hace inmortales. Nombres como los de María Guerrero, Imperio Argentina, Lola Flores, Lola Membrives… ocupan un puesto de honor en la historia del teatro español, o en español. Curiosamente las cuatro aquí citadas han pasado por Pamplona, y las cuatro forman parte de la historia del Gran Hotel La Perla.

Con la excusa de que “sucedió hace 75 años” vamos a recordar hoy a una de estas actrices; de las cuatro citadas la menos conocida, insuficientemente reconocida en opinión de muchos, y una de las grandes del teatro hispano. Hablamos de Lola Membrives, argentina de nacimiento y española de adopción. No es casual que alguno de los teatros y de las salas importantes lleve su nombre en los países de habla hispana, lo mismo que sendas calles en Madrid y Buenos Aires.

Lola Membrives, nacida en 1888, fue la elegida por algunos escritores de renombre para dar vida en el teatro a las protagonistas femeninas de sus obras; hablamos de los hermanos Machado (en “La Lola se va a los puertos”), de Jacinto Benavente (en “Pepa Doncel”), o de Federico García Lorca (en “Bodas de Sangre”), entre otros. Un triunfo detrás de otro, independientemente de en qué país actuase.



Procedente de Zaragoza, a Pamplona, y al Gran Hotel La Perla, llegó esta actriz el miércoles 6 de mayo de 1942. Se inscribió bajo el nombre de Dolores Membrives de Reforzo, de 56 años de edad, y le acompañaba en este viaje su marido Juan Reforzo Albornoz, que ejercía además de empresario y representante teatral de la compañía de comedias acaudillada por su esposa. Se alojaron en la habitación nº 70. El día anterior, a la habitación nº 69, había llegado el actor Mariano Asquerino Urdiain, otro de los grandes del teatro sin el que serían imposible de entender tantas y tantas obras que él protagonizó de autores como Pedro Muñoz Seca, o José María Pemán, por citar tan solo a algunos de los autores teatrales vinculados a este hotel pamplonés a través de sus reiteradas estancias en el mismo.

Actriz y actor, Lola Membrives y Mariano Asquerino, protagonizaron en el Teatro Gayarre, y durante seis tardes, la obra “Una mujer sin importancia”, de Oscar Wilde. En la función del 11 de mayo, la última, recogía la crónica en el Diario de Navarra que la ovación de despedida Lola Membrives fue “de las que no se olvidan”.

Abandonaron el hotel el 12 de mayo en dirección a su siguiente escenario, esta vez en San Sebastián.



El presidente argentino Juan Domingo Perón le concedió a Lola Membrives, en 1954, la Medalla de la Nación. En España fue reconocida con la Placa de la Encomienda de la Orden de Alfonso el Sabio y también con la Cruz de Isabel la Católica. Otros galardones que recibió fueron la Medalla de México, o la Medalla de Oro del Ministerio de Instrucción Pública.

Primavera en nuestros balcones


El hotel siempre se ha caracterizado por tener unos huéspedes de primera, unos huéspedes que son los que en estos 136 últimos años le han dado vida y sentido a esta iniciativa a la que en el siglo XIX pusieron en marcha Miguel Erro y Teresa Graz.


Pero lo que poca gente sospecha es que cada primavera, y desde hace una década, el hotel tiene también sus huéspedes… externos. Sí, externos, que se alojan en el hotel, pero en la parte exterior. En los arbolitos de los balcones colocados en 2007, allí hacen su nido, y allí sacan adelante su pollada. Son huéspedes de primera, que pasan completamente desapercibidos, extremadamente limpios, que llegan a últimos de abril y se nos van a finales de mayo, que llegan dos y se van seis o siete. Estamos hablando de aves paseriformes, normalmente lúganos (Carduelis spinus), pero esta primavera hemos estrenado nuevos inquilinos, se trata de una familia de jilgueros (Carduelis carduelis), primera vez que nidifican aquí. Cuatro huevos puestos en la segunda quincena de abril, que eclosionaron el 4 de mayo, y que previsiblemente nos abandonaran a finales de este mes, todavía sin el plumaje definitivo.

Don Carlos Jiménez Díaz, habitación 306



Tal día como hoy, hace medio siglo, fallecía de un infarto en Madrid el doctor D. Carlos Jiménez Díaz, fundador en 1927 del Instituto de Investigaciones Clínicas (actual Fundación Jiménez Díaz). Una persona muy vinculada a Pamplona y a este mismo hotel, en el que se alojó en reiteradas ocasiones, hasta el punto de que este establecimiento desde 2007 tiene un recuerdo muy especial, y homenaje, hacia el doctor Jiménez Díaz al poner su nombre a la habitación 306. Allí, en esa habitación, un gran panel recuerda a este afamado médico, en el que se reproduce su registro en el Libro de Viajeros de una de sus entradas, concretamente la correspondiente al 8 de junio de 1937.




“AVES NA LIMIA”, un libro de Esteban Solleiro


Con frecuencia asociamos los libros a las letras, es normal; y el libro que, dedicado por su autor, acaba de incorporarse a nuestra biblioteca, no es que no tenga letras, que sí que las tiene, sino que su fuerza y su gran valor está depositado en las fotografías. Es un libro de fotos, de imágenes de aves, concretamente de la comarca de Limia (Ourense). Un libro que transmite calidad en lo material; diseño, encuadernación, cubiertas, protector de cubiertas, papel… ¡todo un lujo!


Pero es un libro cuyo valor está precisamente en el contenido, en las fotografías que llenan sus más de doscientas páginas. Y el mérito de todo esto está en su autor, Esteban Solleiro, quien a través de su obra gráfica demuestra un profundo conocimiento de las aves, de su morfología, de su comportamiento. Ha huido el autor de la foto “fácil”, la del pose estático, y a cambio ha buscado inmortalizarlas con su cámara cuando estaban en pleno vuelo, en plena actividad. Muy difícil y muy meritorio.

Dentro del apasionante mundo de la ornitología son muy pocos los libros que alcanzan este nivel de calidad en el arte fotográfico que se ve en las páginas de este; es por ello que nos sentimos orgullosos de enriquecer nuestra biblioteca con libros de “5 estrellas” como el que nos ha aportado nuestro huésped, un huésped que ya ha anunciado que volverá, siempre acompañado de su esposa, sabedor de que en Navarra las posibilidades fotográficas en ornitofauna son inmensas, y sabedor también que desde la recepción del hotel va a encontrar la sensibilidad y el asesoramiento adecuado para una labor de estas características.


El mundo de los toros


 
EMILIANO DE LA CASA GARCÍA

Se le conocía como Morenito de Talavera, sin duda por su procedencia de Talavera de la Reina (Toledo), en donde había nacido en 1914. No perteneció a esa élite de toreros que marca un antes y un después, más bien al contrario, pasó medianamente desapercibido.

Con su recuerdo queremos hacer un homenaje a todo ese amplio mundo de novilleros y matadores de toros que han pasado por las habitaciones del Gran Hotel La Perla, que han sido muchísimos, pero que justa o injustamente no han brillado como los grandes maestros.



Emiliano de la Casa García llegó al Gran Hotel La Perla el 9 de mayo de 1942, hace 75 años, y se alojó en la habitación nº 58. Con él vino otro torero, Enrique Salinero, que se alojó en la 75. Incluso ese mismo día se ve que llega al hotel Julio Ayesa, quien habría de ser un “relaciones públicas” y representante de numerosas personalidades.


Lo cierto es que Emiliano, novillero en ese momento, dejó el hotel dos días después, el día 11, y según indica el libro de registro de viajeros de aquí se dirigía a Barcelona. Lo que no indica el libro es que marchaba a la ciudad condal a preparar la alternativa.

Esta tuvo lugar el 14 de mayo en el coso barcelonés, apadrinado por Manuel Rodríguez Manolete, quien en presencia de Pepe Luis Vázquez le cedió la lidia y muerte del toro Artillero, perteneciente a la ganadería del Marqués de Domecq. De todo esto se cumplían ayer 75 años.

Check-in con "Chivite Las Fincas"

 

 

El año pasado fue todo un éxito el dar la bienvenida a nuestros huéspedes con un buen rosado navarro, por lo que este año repetimos la experiencia. "Chivite Las Fincas" es un vino rosado de 2016 elaborado en colaboración por Julián Chivite y Arzak, con las uvas de variedades Garnacha y Tempranillo cultivadas en la Finca Lagardeta perteneciente a la familia Chivite. Un vino fresco, suave y muy frutal, con final a pétalos de rosa que podrán degustar en el hall del hotel cuando realicen el check-in. ¡Esperamos que lo disfruten!




Un siglo y un lustro. Un escudo y un buzón.


Vivía momentos de euforia histórica aquella Navarra de 1912. Se venía de un triunfo foral y moral, en 1894, frente a las pretensiones de contrafuero del Ministro de Hacienda Germán Gamazo; y se conmemoraba este año el séptimo centenario de la batalla de las Navas de Tolosa, cuyos actos conmemorativos el mismísimo rey Alfonso XIII iba a acudir a presidir en Pamplona. En ninguno de estos dos eventos el Gran Hotel La Perla quedó al margen. Reuniones, preparativos, banquetes, discursos de exaltación fuerista… La Perla no se ha conformado con acumular años, lo que ha hecho es acumular historia, ¡mucha historia!, y formar parte de ella.


De aquellos actos conmemorativos de 1912 queda en el hotel la vajilla completa que se hizo para el banquete que presidió Alfonso XIII; y se conserva también, siempre presente en la recepción del hotel, un escudo de Navarra tallado en madera de roble, que cumple con la doble función de ornato y buzón. Cadenas, corona y esmeralda que resumen la rica historia de un reino, y que talladas en madera dan lustre y empaque a la rica historia de este establecimiento.

Buzón instalado en el hotel en 1912 con motivo de la visita a éste establecimiento del Rey Alfonso XIII. 


Simple Minds

El grupo de rock escocés Simple Minds firmó en nuestro Libro de Honor tras su actuación en el Palacio de Congresos de Baluarte el pasado 7 de Mayo donde presentaron un nuevo disco. https://goo.gl/QpkTCP


“Don’t You Forget About Me”, cantaba Jim Kerr en la que es probablemente una de las canciones que mejor definen el pop de la década de los ochenta, y lo cierto es que va a resultar imposible olvidar el paso de Simple Minds por el escenario de Baluarte. Los escoceses presentarán Simple Minds Acoustic, un nuevo disco que propone una relectura libre de sintetizadores de sus canciones más conocidas (bastantes de ellas inevitablemente pertenecientes al fundamental New Gold Dream con el que conquistaron las listas en 1982) sin desproveerlas de la intensidad y el brillo que convirtió a la banda en el paradigma del stadium rock: guitarras chisporroteantes, estribillos épicos y coros capaces de iluminar una noche, en la que por encima de todo brillará la capacidad de unas canciones redondas para trascender en el tiempo, más allá de un sonido que hoy se percibe como fundacional en la música pop contemporánea. Jim Kerr, voz Charlie Burchill, guitarra Mel Gaynor, batería Andy Gillespie, teclados Ged Grimes, bajo -