¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

El mausoleo que no se quedó en Madrid

Aquella fría mañana de primeros de enero de 1890 miles de personas se echaron a la calle en Madrid para decirle adiós a uno de los grandes de la música. Julián Gayarre, el mejor tenor del mundo, había muerto, y su cuerpo recorría las calles de Madrid en dirección a la estación para recibir sepultura en Roncal (Navarra).







Su amigo Mariano Benlliure, escultor valenciano, recibió el encargo de la familia de Gayarre de hacer un mausoleo para cubrir en el camposanto navarro los restos del tenor. Y lo que hizo fue un conjunto monumental extraordinario que llamaba la atención. Se expuso en el Palacio del Retiro para darle categoría a la Bienal de Arte. Finalmente llegó la hora de trasladarlo a Roncal, y el revuelo fue espectacular. Los periódicos madrileños se opusieron, y la Reina encabezó la protesta. ¡Debía de colocarse delante del Teatro Real!

Pero... la familia de Gayarre se impuso, y el mausoleo viajó a Roncal. Simultáneamente lo hizo Benlliure, alojándose en La Perla en aquellos sanfermines de 1901. El 15 de julio salía el escultor hacia Roncal para dirigir los trabajos de colocación.



Mariano Benlliure repitió alojamiento en el Hotel La Perla durante las visitas que hizo en los años cuarenta, viniendo entonces a limpiar y restaurar su gran obra. En el hotel tiene una habitación con su nombre, la 003.



Fotos: Apu Barcelona

Rincones de Pamplona



Así es Pamplona: divertida, sorprendente, misteriosa, amable y sobre todo, bonita. Hoy hemos querido recopilar algunas de las imágenes de algunos de sus rincones gracias al objetivo de muchos pamploneses/as aficionados a la fotografía y profesionales que quisieron compartir su visión de la ciudad en el concurso fotográfico que celebramos de #5estrellasPamplona. Esperamos que les gusten, y si quieren consultarlas todas pueden hacerlo en nuestro Instagram.



















Santiago Posteguillo gana el Premio Planeta

Foto: El Mundo
El autor valenciano triunfa con 'Yo, Julia', novela histórica sobre la poderosa emperatriz romana Julia Domna y se alza con el Premio Planeta. Desde Pamplona le hacemos llegar nuestra más sincera enhorabuena y esperamos que pronto nos volvamos a ver. Les recordamos su firma en nuestro Libro de Honor y el ejemplar de "Africanus, el hijo del cónsul" que dedicó a todos los lectores y huéspedes del hotel y que pueden consultar y leer siempre que quieran en el Salón La Perla.



Vale su peso en oro

Si algo tiene el hotel es que es plural en todos sus aspectos, y muy especialmente es plural en todos sus huéspedes. Y precisamente, dentro de esa rica pluralidad, nos encontramos con un huésped atípico, con todo un líder espiritual al que varios millones de personas en todo el mundo consideran el descendiente directo de Mahoma, el profeta, y en consecuencia su representante en la tierra. Es el Aga Khan; en concreto Aga Khan IV.

Si por algo se han caracterizado sus antecesores es en el hecho de que anualmente sus fieles les obsequiaban con una cantidad de oro equivalente a su peso; es decir, con una auténtica fortuna.


Panel decorativo de la habitación 002
El actual Aga Khan, el que se alojaba en el hotel, parece tener otro talante más aperturista, diferente, pero… por nuestra parte lo único que podemos decir de él, sin entrar en otras valoraciones, es que en los años sesenta del pasado siglo adquirió el hábito de venir todos los años a las fiestas de San Fermín, de alojarse con muy buen gusto por su parte en nuestras habitaciones, y de correr diariamente delante de los toros en el tramo de Estafeta. Hoy cuenta con la habitación personalizada 002.





Feliz Día Internacional de la música

La música nunca ha dejado de sonar, o al menos nunca ha dejado de estar representada, en esta esquina de la Plaza del Castillo desde el siglo XIX hasta la actualidad. Podríamos decir, sin errar un ápice, que el Gran Hotel La Perla está plenamente comprometido con la música; ha sido la propia historia quien le ha comprometido, y es hoy la propia convicción del hotel quien se suma a ese compromiso que la historia le ha asignado.

Un balcón se abre en el segundo piso, y sale un violinista a dar su particular concierto. Esta escena la hemos visto numerosas veces; se ha visto en el siglo XIX, se ha visto en el siglo XX, y se está viendo en el siglo XXI. Una veces de forma organizada, otras de forma espontánea; y siempre usando esa música como homenaje. No es casual. Es un balcón que, como el piano que se conserva en el hotel, une tres siglos de historia musical.

Detrás de todos y cada uno de los músicos que ha pasado por La Perla, detrás de cada uno de estos cantantes, detrás de cada uno de ellos hay una historia. Se entremezclan aquí, desde 1881 hasta la actualidad: violinistas, cantaores de flamenco, pianistas, compositores de música orquestal, legendarios rockeros, virtuosos tenores... ¡de todo!, y precisamente en ello está la grandeza de la historia musical que hoy atesora el Gran Hotel La Perla.

No fue hasta el último cuarto del siglo XX cuando hubo alguien que se preocupó de ir recogiendo toda esta historia, de darle forma, de documentarla. Y esto se traduce en que la historia musical de los últimos años del hotel está muy documentada, mientras que toda la anterior carece del detalle y minuciosidad que nos hubiese gustado. En cualquier caso estamos ante una historia extraordinariamente rica, de la que aquí, de forma resumida, hacemos un esbozo; plasmamos unos trazos, lo suficientemente nítidos como para permitir a cualquiera tomar conciencia de la dimensión patrimonial que tiene el Gran Hotel La Perla merced a ese contrato matrimonial que firmó con el mundo de la música en aquél lejano año de 1881.

Entiéndase, por tanto, que la historia musical de La Perla es mucho más rica que la que aquí brevemente mostramos. Nuestro problema es que buena parte de ella la desconocemos. De los siglos XIX y XX lo que aquí se muestra es lo que buenamente se ha podido salvaguardar gracias a la memoria de algunas personas mayores que hemos podido entrevistar, y gracias también a las hemerotecas, es decir, a aquellos periódicos locales que esporádicamente en sus crónicas y en sus “ecos de sociedad” hacían alusión al lugar de alojamiento de músicos y cantantes.
Esta es la historia de La Perla... musical.


Siglo XIX


Desde un punto de vista afectivo, ligado además a una estrecha relación, el personaje musical más estrechamente ligado al hotel es el violinista Pablo Sarasate (1844-1908), que en su especialidad llegó a ser el número uno a nivel internacional. Desde 1886 hasta 1908 acudió siempre a este establecimiento durante las fiestas de San Fermín; se contaban por miles los pamploneses y los navarros que acudían a la estación de tren a recibirle, y desde allí la multitud le acompañaba hasta el Hotel La Perla. Y él, agradecido, desde el balcón de su habitación obsequiaba y correspondía a sus paisanos con un concierto de violín. Y fue, precisamente en esa habitación, donde la ciudad, a través de su alcalde, le hizo entrega el 6 de julio de 1902 del título de Hijo Predilecto de Pamplona.

Don Pablo Sarasate asomado al balcón de su habitación en el hotel
De la mano de don Pablo se alojaron en el hotel otras figuras de la música; es el caso del pianista (y secretario suyo) Otto Golschmidt, de Emilio Arrieta (Director del Conservatorio Nacional de Música), de Ruperto Chapí (compositor), de Manuel Pérez (Director de la Orquesta del Teatro Real), y los compositores y pianistas navarros Dámaso Zabalza, Joaquín Larregla, y Felipe Gorriti.

Además del ya mencionado violinista Pablo Sarasate, el hotel ha contado con otros clientes de renombre que han llegado a hacer de este establecimiento su casa. De entre todos ellos brilla con luz propia el tenor Julián Gayarre, que ya en 1876 se había consagrado en la Scala de Milán como el mejor tenor del mundo. Antes de su fallecimiento en 1890 este tenor navarro estuvo presente en el hotel al menos en dos ocasiones tal y como lo reflejan los medios de comunicación de la época, concretamente en agosto de 1884 y en julio de 1886. En la primera de las estancias, que corresponde con el 2 de agosto de 1884, Gayarre estuvo tan sólo unas horas en Pamplona, y ese tiempo lo pasó en La Perla, en donde entre tren y tren, el tenor aprovechó para almorzar y descansar. Esta breve estancia no hubiese tenido nada de particular sino hubiese sido porque algunos periódicos franceses interpretaron de ella una supuesta boda entre Julián Gayarre y la hija del alcalde de Roncal, rumor que resultó ser falso, pero que durante todo el mes de agosto de ese año dio mucho que hablar.

Sin salirse del siglo XIX conocemos en 1883 la presencia, el 3 de septiembre, del reconocido pianista Rafael Cebreros, muy destacada en los medios de comunicación, y muy esperada su actuación por el público pamplonés. Unos meses después, el 20 de noviembre de ese mismo año, la prensa local se hace eco de la presencia en la Fonda La Perla de “la famosa cantante, de fama internacional, Madlle. Valfort”.


Siglo XX

En las fiestas de San Fermín de 1916 se alojaban en La Perla los responsables de la Banda Municipal de Madrid (los músicos se alojaron en el Seminario de Pamplona), incluidos algunos concejales del Ayuntamiento de Madrid. Esta banda de música ofreció ese año tres conciertos en la Plaza de Toros durante las fiestas.

En 1918, invitado por el Ayuntamiento de Pamplona, se aloja en el hotel el afamado compositor y organista Jesús GuridiEnrique Fernández Rabos, director de la Orquesta Sinfónica de Madrid, nos visitaba en las fiestas de 1919, en donde ofreció tres conciertos matinales en el Teatro Gayarre los días 8,9 y10 de julio.

El 29 de septiembre de 1932 se alojaba en la habitación no 65 la popular cupletista Raquel Meller, admirada a nivel internacional, que era la que cantaba la versión original de “La Violetera”. La apertura en Pamplona del Conservatorio de Música “Pablo Sarasate” hace que durante los años cincuenta y sesenta sea una asidua habitual del hotel la popular pianista Pilar Bayona, de Zaragoza, que impartió clases en este centro de formación musical, e incluso dio algunos conciertos en Pamplona, como el que dio el 4 de septiembre de 1957 con motivo de la inauguración en el Museo de Navarra del Cursillo de Verano de Música; o la del afamado pianista polaco Stanislao Niedzielski, que visitó las habitaciones de La Perla el 27 de octubre de 1949.

El director de cine Domingo Viladomat rodó en el año 1958 la película Gayarre, que recogía en celuloide por segunda vez la vida artística del tenor roncalés Julián Gayarre. La banda sonora de la película correspondió a Salvador Ruiz de Luna, compositor y autor de decenas de bandas sonoras de películas españolas, a quien desde el año 1952 vimos alojarse varias veces en el Hotel La Perla. No fue este el único compositor musical que se ha alojado en el hotel; allí está el caso del navarro Federico Moreno Torroba, quien se alojó en este establecimiento hotelero pamplonés en repetidas ocasiones.

Años más tarde de aquella película sobre Gayarre, en octubre de 1985, el director de cine José María Forqué rodaba en Pamplona varias secuencias de su nueva película Romanza final, dedicada también al tenor Julián Gayarre. El rodaje de esta película permitió ver en los salones del hotel a personajes como José Carreras, tenor que encarnaba a Gayarre, o a la actriz Sydney Rome, entre otros muchos. A José Carreras se le llegó a ver en el hall del hotel entonar alguna romanza, igual que años atrás hiciese Marcos Redondo.

Pero por La Perla ha acogido también a un extenso muestrario de cantantes de todo tipo. Las entrevistas realizadas a antiguos trabajadores del hotel nos permiten conocer historias y anécdotas de personajes como Lola Flores (acompañada en muchas ocasiones por Manolo Caracol), Antonio Machín, Carlos Megía Godoy y los de Palacagüina, Diego “el Cigala”, o los miembros del Dúo Dinámico, por poner algunos ejemplos significativos. La propia Lola Flores hace unos años no tenía reparo en contar en un programa de televisión alguna anécdota amorosa que le tocó vivir en el Hotel La Perla, en Pamplona, con cierto jugador de fútbol. Todavía algunas antiguas empleadas y empleados del hotel recuerdan a la Faraona sentada durante horas, haciendo punto, acompañando a Manolo Caracol en uno de los comedores mientras este dejaba pasar la noche jugando a cartas; en otras ocasiones exteriorizaba su genio y se retiraba a dormir maldiciendo la afición que Caracol tenía por el juego.


Siglo XXI

El siglo XXI trae consigo dentro del Gran Hotel La Perla una nueva etapa en la que este establecimiento se preocupa y se ocupa de ir recogiendo y documentando su propia historia. Gracias a esto conocemos con mucho más detalle las fechas, las habitaciones, las actuaciones... de cada uno de los personajes del mundo musical que se alojan en las estancias del hotel; muy especialmente tras la reforma de 2007.

Año 2010 – Raphael firmando en el Libro de Honor
en la recepción del hotel
Así pues, en lo que llevamos de siglo, han pasado por el hotel cantantes como Joaquín Sabina (2008, 2009, y 2010), Luis Eduardo Aute (2008), Gary Moore (2009), Ana Belén (2009 y 2014), Jorge Drexler (2010), José Luis Figuereo “El Barrio” (2010 y 2015), Raphael (2010), Les Luthiers (2010 y 2014), Pimpinela (2011), Robert Plant (2012), Julio Iglesias (2012), Jesse Quin & Richard Hugues (Keane) (2012), Coque Malla (2013), Sabrina (2014), David Hasselhoff (2014), Alexandra Apostoleanu “Inna” (2014), Samantha Fox (2014), Loquillo (2015), Pet Shop Boys (2015)

Año 2012 – El cantante Robert Plant, del grupo Led Zeppelin,
firmando en el Libro de Honor del hotel
Si nos ceñimos exclusivamente al mundo de la ópera, nos encontramos con que las habitaciones del hotel han alojado a Teresa Berganza (2007), Roberto Alagna (2008), Juan Diego Florez (2008), Cecilia Bártoli (2010 y 2015), Joseph Calleja (2013), Celso Albelo (2013), Virginia Wagner (2013), Carlos Álvarez (2013), Julia Lezhneva (2014), Auxiliadora Toledano (2014), Carlos Coslas (2014), Luis Cansino (2014), Christophe Dumaux (2014), Nathalie Dessay (2014).

Hemos visto en este siglo alojados en el hotel a importantes directores de orquesta, como Marek Janowski (2008), David Giménez Carreras (2008), Christopher Franklin (2008), Valery Gergiev (2009 y 2015), Carl Davis (2010), Antoni Piotr Wit (2010), Antoni Ros Marbá (2010), Semyon Bichkov (2011), Pinchas Zukerman (2011), Inma Shara (2011), Daniele Gatti (2012), Gerd Albrecht (2012), William Lacey (2012), Zubin Mehta (2012), Frederic Chaslim (2013), Jesús López-Cobos (2013), Tugan Sokhiev (2014), Miguel Ortega (2014), Emmanuelle Haim (2014).

Incluso a compositores de música orquestal, como Sebastián Currier (2015).Y tampoco han faltado instrumentistas. Es el caso de los pianistas Gonzalo Rubalcaba (2008), Michel Camilo (2008), Lang-Lang (2010), Paul Lewis (2010), María Joao Pires (2011) Katia y Mariette Labeque (2014), Alexei Volodin (2014), Alexander Torazde (2015); clarinetistas como Woddy Allen (2009); violinistas como Leticia Muñoz Moreno (2008), Eduard Wulfson (2011), Joseph Gold (2012), Ashot Tigranyant (2013), Joshua Bell (2013), David Kim (2015), Roman Simovic (2015), Julian Rachlin (2015); y violonchelistas como Sonia Wieder (2013).

Año 2012 – Julio Iglesias y sus acompañantes