¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

Santa Marta, patrona de la hostelería

Hay ritos, costumbres, tradiciones… que, por su valor patrimonial, no nos gusta que se pierdan. Algunas de ellas, pocas, están vinculadas con la hostelería. Es el caso de hoy. Y es que hoy, 29 de julio, es la festividad de Santa Marta, patrona de la hostelería. Atrás se nos quedan en Pamplona aquellas misas en la iglesia de los padres Redentoristas, en las que patrones y trabajadores se juntaban en este día para honrar a la patrona. 


Atrás se nos quedan aquellas comidas  festejando esta jornada… Pero para nosotros, al menos, el día de hoy es una excusa perfecta para tener un recuerdo muy especial hacia todos nuestros compañeros y compañeras del hotel que han forjado su historia desde el momento mismo de su apertura en 1881 hasta el día de hoy. Para todos ellos nuestro recuerdo y gratitud en el día de Santa Marta; recuerdo y gratitud extensible a todas aquellas personas que ayer y hoy han hecho de la hostelería un estilo de vida basado en la hospitalidad y en el servicio a los demás.






Famoso y moroso

HABITACIÓN 104 


La cinematografía y La Perla han sido en las últimas décadas, al menos desde mediados del siglo XX, un binomio indisoluble. Y dentro del panorama cinematográfico, en el que actores, directores de cine, productores, y platós se entremezclan caprichosamente, hay un personaje, cliente del hotel en los años cincuenta y sesenta del siglo XX, que brilla con luz propia. Se trata del actor y director de cine Orson Welles.



Se le recuerda por su afición a la cerveza, consumiendo varias de ellas en el restaurante del hotel en cada comida o cena. Se le recuerda también por la estridencia de sus carcajadas, que hacían silenciar al resto de comensales. Pero sobre todo se le recuerda porque en su última estancia en el hotel, después de varios días de alojamiento y de opíparas comidas, abandonó el hotel discretamente, de puntillas, ¡sin pagar!. Un olvido tonto.


Siempre hemos pensado, durante décadas, que quedaba pendiente esta deuda; sin embargo, es de justicia decirlo, que en la entrevista realizada a un antiguo trabajador del hotel, pudimos llegar a saber que el moroso llegó a pagar su deuda… casi dos años después.

Exposición "Tránsito San Fermín"

La exposición ‘Tránsito San Fermín’ de José Luis Tejedor se expone en Baluarte del 5 al 26 de julio, un trabajo de campo que ya suscitó el interés de los medios durante los sanfermines de 2018. La muestra comprende una cuidada selección de las obras realizadas, así como una muestra de la serie original, con obras que reflejan el tránsito de personas de todo el mundo en ciudades como Nueva York, Londres, Madrid, Dubái o Milán. La nueva serie recoge momentos como el Chupinazo, los encierros, la procesión, los gigantes y cabezudos, las peñas, los fuegos o el Pobre de mí, que quedan inmortalizados en esta exposición que promete ser espectacular.

Uno de los objetivos de José Luis Tejedor era inaugurar esta exposición inédita en Pamplona y contar para ello con la colaboración de empresas de Navarra. Casado con la pamplonesa Beatriz Acinas, su representante y socia en la productora ADHOKERS NAVARRA y responsable de la producción del proyecto, han contado con la colaboración de Baluarte, Vanity Capital, Villa Mcluhan, Gráficas Ulzama y Luminosos Arga; y con el apoyo en el acto inaugural de Chivite y Caviar Pirinea, así como del hotel Tres Reyes. Además el proyecto cuenta con el apoyo de Plataforma de Arte Contemporáneo y Cultura Inquieta, ambas importantes plataformas de referencia en el apoyo y difusión del arte y la cultura.

La exposición, comisariada por Óscar García García (director de Plataforma de Arte Contemporáneo) ha contado desde su origen en 2018 con el apoyo de Baluarte para la realización de la exposición en su espacio así como con Navarra Film Commission para gestionar los permisos especiales requeridos en puntos estratégicos de la ciudad para realizar el trabajo fotográfico. El diseño del cartel y la dirección de arte de la exposición corre a cargo de VillaMcLuhan. Vanity Capital también forma parte de la organización del evento y la convocatoria de la prensa. La impresión de las fotografías de la muestra en Chromalux, que hace que luzcan en todo su esplendor, ha corrido a cargo de Luminosos Arga.
Al igual que la serie original, ‘Tránsito San Fermín’ habla de tolerancia, de diversidad y de compartir un mismo lugar sin importar cómo somos ni de dónde venimos. Reflejando desde un punto de vista artístico el tránsito imparable de personas de todo el mundo que inundan Pamplona para convertirla, del 6 al 14 de Julio, en otra ciudad. La ciudad de los sanfermines. Después de inmortalizar con su particular estilo ciudades como Nueva York, Londres, Ámsterdam, Dubái, Milán, Madrid o Barcelona, el fotógrafo madrileño, nos muestra unas imágenes de Pamplona donde el resultado final se centra en las personas y en sus experiencias, ya que son ellas las que construyen los espacios. Cada lugar absorbe y guarda en su interior miles de instantes.

El artista emplea una técnica muy personal que se ha convertido en su sello como fotógrafo, partiendo de tomas individuales de un mismo lugar en el transcurso de un periodo de tiempo determinado (más de 6000 fotografías para montar esta serie). Cada una de las capturas son combinadas como si de transparencias se tratase. El resultado final une la persistencia del espacio con lo etéreo de los individuos que transitan en ese momento. Esta superposición de diferentes imágenes captadas en instantes distintos crea una composición cercana a la abstracción, formada por fragmentos de figuración. Un efecto de contrastes donde un escenario estático y opaco se ve invadido por individuos etéreos en movimiento, imágenes que parecen convertirse en pinceladas veladas y traslúcidas.
Artista: José Luis Tejedor
Fechas: Del 5 al 26 de julio de 2019
Lugar: Baluarte, Pamplona

Información extraída: PAC

La mejor faena

HABITACIÓN 105 


- “Madre, quédate tranquila, esta tarde he hecho la mejor faena de mi vida”; con estas palabras, desde esta misma habitación, comunicaba a su madre por teléfono Manuel Rodríguez “Manolete” aquella tarde sanferminera de 1947 lo que él había sentido. Había toreado mejor que nunca; así lo creía él, y así lo creían también los aficionados, los críticos, y sus incondicionales seguidores que esa tarde le vieron manejar el estoque y la muleta.




Detrás de esa tarde de gloria, inolvidable para su protagonista, lo que hubo fue unas horas de soledad, de recogimiento, de oración ante esa capilla provisional dedicada a la advocación de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Todo esto sucedía en esta habitación. La que siempre tuvo cuando toreó en Pamplona.




Hoy la Comparsa baila delante del hotel

Un año más, bailará delante del hotel la Comparsa de Gigantes y Cabezudos que está compuesta por ocho personajes (cuatro parejas de rey y reina) de cuatro metros de alto y que representan a Europa, África Asia y América (aunque los actuales son de 1860, cuando se crearon se desconocía la existencia de Oceanía). ¡Les esperamos a todos para disfrutar juntos de una tradición que nos encanta! Además aprovechamos para dejarles el recorrido de la Comparsa para los próximos días de fiestas ¡y a bailar!


10 de julio. Salida: Palacio de Ezpeleta 9.30 horas

Mayor, San Francisco, Plaza San Francisco, Plaza del Consejo, Zapatería, Pozo Blanco, San Nicolás, Plaza San Nicolás, San Gregorio, Ciudadela, Rincón de la Aduana, iglesia de San Lorenzo y Plaza Recoletas (descanso). Mayor, Eslava, San Francisco, Campana, San Saturnino, Plaza Consistorial, Mercaderes, Chapitela, Plaza del Castillo, Carlos III (hasta el Teatro Gayarre), Plaza del Castillo, Sarasate, San Miguel, Plaza San Francisco, Eslava, Mayor, Palacio de Ezpeleta.

11 de julio. Salida: Palacio de Ezpeleta 9.30 horas

Mayor, Eslava, Jarauta, San Saturnino, Plaza Consistorial, Zapatería, Pozo Blanco, San Nicolás, San Miguel, Plaza San Francisco, San Francisco, San Lorenzo y Descalzos (descanso). Descalzos, Jarauta, Eslava, Mayor, San Saturnino, Plaza Consistorial, Mercaderes, Calceteros, Plaza Consistorial, Nueva, Plaza San Francisco, Nueva, Rincón de la Aduana, Recoletas, Mayor, Palacio de Ezpeleta.


 12 de julio. Salida: Palacio de Ezpeleta 9.30 horas
Mayor, Recoletas, Plaza de la O, Santo Andía, Jarauta, Eslava, Mayor, San Saturnino, Plaza Consistorial, Nueva y Plaza San Francisco (descanso). San Francisco, Ansoleaga, Plaza Consistorial, Mercaderes, Estafeta, Amaya, Roncesvalles, García Ximénez, Tudela, Conde Oliveto, Plaza de la Paz y Estación de autobuses.
13 de julio. Salida: Estación de autobuses 9.30 horas
Plaza de los Fueros, Vuelta del Castillo y Casa de la Misericordia, Plaza de los Fueros, Avda. Zaragoza, Leyre, Bergamín, Arrieta, Amaya, Leyre y Aralar (descanso en la sede de la Cruz Roja). Aralar, Teobaldos, Olite, San Fermín, Bergamín, Avda. Galicia, Tafalla, Sangüesa, San Fermín, Avda. Galicia, Plaza de los Fueros y Estación de autobuses.

14 de julio. Salida: Estación de autobuses 9.30 horas

Plaza de la Paz, Yanguas y Miranda, García Ximénez, García Castañón, Sarasate, Comedias, Pozo Blanco, Zapatería y Plaza Consistorial. Desde aquí se acompañará a la Corporación Municipal por las calles San Saturnino y Mayor hasta la iglesia de San Lorenzo, donde se celebrará la Octava. Descanso en la calle Mayor. Acompañamiento a la Corporación por las calles Mayor y San Saturnino hasta la Casa Consistorial. Bailes en honor a la Corporación y a la ciudad.


La habitación más demandada


Tras la vorágine que dentro y fuera del hotel suponía cada mañana sanferminera el “encierro” de los toros, desde la cocina del hotel la camarera salía con una bandeja sobre la mano con el desayuno para la habitación 217. Al inquilino de esa habitación –de barba blanca y cuerpo robusto- no le gustaba bajar al comedor; su popularidad era un inconveniente si lo que se quería era desayunar con tranquilidad.



Dos golpes de cortesía con los nudillos en la puerta eran el aviso de llegada con el que la camarera se identificaba. No esperaba respuesta, nunca la había. La puerta la había dejado él abierta para que llegado ese momento la camarera tuviese libre acceso sin necesidad de hacerle levantar a él. –“Buenos días don Ernesto, le dejo aquí su desayuno”, decía ritualmente la dama del servicio mientras dejaba la bandeja sobre la mesa, aun sabiendo que él no le oía, que dormía profundamente, como todos los días.


Allí quedaba don Ernesto a solas con su desayuno, un desayuno que se iba enfriando sobre una mesa, rodeado de sillas, butacas, escritorio, espejo, exactamente los mismos que hoy siguen decorando esta estancia. Don Ernesto, Ernest Hemingway, de alguna manera sigue estando allí..., sin responder..., como siempre.

Toreros para la historia II: Manolete


Manuel Rodríguez “Manolete”


Era un 7 de julio de 1940, fiesta grande de San Fermín. Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, llegaba a Pamplona, en cuyo cartel figuraba por primera vez, para actuar los días 7, 9 y 10. Aquél día tenía que debutar en el coso pamplonés con Curro Caro y con Juan Belmonte.

Fuente Fotografía: http://goo.gl/4CKnjK
Este joven de 23 años, desconocido prácticamente para la afición pamplonesa, llegó aquella mañana, acompañado de su cuadrilla, al Hotel La Perla en donde, como los otros compañeros de terna, tenía reservada una habitación.

“Tiene usted la habitación 44”, le dijo el recepcionista. Y allí, en el primer piso, con balcón a la Plaza del Castillo, aquellas paredes fueron testigo mudo, por vez primera, del ceremonioso ritual taurino de Manolete, como lo era el vestirse de luces e invocar con profunda fe la protección de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Sin embargo, aquella tarde no fue buena y justo es decir que tampoco se lució en las otras dos de aquella feria...Mediocre estreno para la futura figura.

                             Manolete y Julián Marín, 10 de Julio de 1947

Al año siguiente, aunque no vino a Pamplona, se mostró como la gran revelación de la temporada taurina, convirtiéndose en un diestro muy cotizado. Vista su brillante trayectoria, la Casa de Misericordia lo vuelve a contratar en 1942 para que toree en Pamplona los días 7, 9 y 10 de julio, exactamente como el primer año.

Aquella mañana del día 7 en la recepción del Hotel La Perla se sorprenden con un detalle insólito; Manolete, que ya había reservado la habitación 44, quiso que su cuadrilla se alojase también en el hotel. Hoy es habitual que suceda así, pero en aquellos años, y de esto La Perla sabe más que nadie, en los hoteles solo se alojaban las figuras, mientras que a las cuadrillas se les alojaba en fondas o pensiones de inferior categoría. Así pues, en aquellas fiestas se alojaron con él en el hotel: José Atienza (picador), Miguel Atienza (picador), Rafael Saco Cantimplas (puntillero y banderillero), Antonio Labrador Pinturas (banderillero), y Alfredo David (banderillero). Era aquél un detalle que decía mucho del joven diestro.

Detrás de su expresión seria, imperturbable y solemne, como lo era también su toreo, se escondía un gran corazón y una generosidad sin límites. Como compensación aquél año fue el gran triunfador de la feria, en a que compartió cartel con figuras como Pepe Bienvenida, Juan Belmonte, Pepe Luis Vázquez, Manuel Martín Vázquez, Pedro Barrera, y Manuel Álvarez El Andaluz.

Nuevamente, como ya no podía ser de otra manera, habría de repetir cartel en 1943. El director del Hotel La Perla, igual que el año anterior, había reservado cinco habitaciones para él y para su cuadrilla. Ese año trajo consigo al picador Ángel Parra Parrita, en sustitución de José Atienza. En este mismo hotel se alojaban también José Mejías Bienvenida, Antonio Mejías Bienvenida, y Pepe Luis Vázquez.

Todos ellos llegaron el día 6. Se da la circunstancia de que el tudelano Julián Marín tomó la alternativa ese 7 de julio. Un día más tarde Manolete obtenía de uno de los toros de doña Carmen de Federico las dos orejas y el rabo. Verdaderamente apoteósico.

El cartel de la feria pamplonesa de 1944 anunciaba una vez más la presencia de Manolete para las tardes del 8, 9 y 10 de julio. En el libro de reservas del Hotel La Perla aparecían anotados él y su cuadrilla con un total de seis habitaciones; un nota indicaba “llegan el 6”. Sin embargo la fatalidad quiso que cuando el diestro viajaba hacia Pamplona un inoportuno accidente le lesionase seriamente la muñeca, suponiendo este percance su caída del cartel.

Algo similar ocurrió en el año 1945, en el que Manolete no conformándose con estar en el cartel taurino los días 7, 9, y 10 de julio, también aparecía gráficamente en el cartel de las fiestas y, por tanto, en la portada del programa de mano.

En La Perla figuraba en 1945 con seis habitaciones, el primero de ese año en el libro de reservas, pero la repetitiva nota de “llegan el 6” tuvo que ser sustituida por otra más llamativa que decía “Nulo”. Nuevamente la desgracia se cebó en el cartel sanferminero cuando el 29 de junio, en Alicante, una aparatosa cogida se tradujo para Manolete en fractura de clavícula. En 1946 no toreó en España, sólo en América.

Fue en los sanfermines de 1947 cuando visitó Pamplona por última vez. Algunos antiguos empleados del Hotel La Perla todavía le recuerdan a Manolete armado de paciencia sacándose fotos con sus admiradores junto a la puerta del ascensor; se sabe que la fila de admiradores del diestro que deseaban obtener de él un autógrafo llegaban bastante más allá de las escaleras de la Bajada de Javier.

Desde el punto de vista taurino aquello si que fue una despedida, ¡y por todo lo alto!. Parecía intuirlo. La tarde del 10 de julio Manuel Rodríguez Manolete supo cortar, con sobrado valor y arte, las cuatro orejas a sus dos toros. Estuvo colosal. La plaza entera, puesta en pie, le aplaudió como si adivinase que aquella iba a ser la última vez, y es que, en opinión de algunos críticos, Manolete había hecho la mejor faena de su vida; así lo sintieron también los aficionados, y así lo sintió él. Aquella tarde el diestro cordobés, siguiendo su costumbre, telefoneó a su madre diciéndole: “Mamá, estoy muy contento porque he toreado el toro que hasta ahora más a gusto he ‘toreao’ en mi vida”.

Ese mismo verano, el 28 de agosto, un miura llamado Islero, decidió en la plaza de Linares, en una trágica tarde de sangre y muerte, que en la habitación 44 del Hotel La Perla (actual 105) no se renovase en los siguientes sanfermines aquél ritual solemne.

Curiosidad:

El 10 de Julio de 1947, desde la habitación del hotel La Perla en Pamplona, Manolete llamó a su madre para decirle que había realizado una de sus mejores faenas. Murió el 29 de agosto de 1947.


Un diccionario para entender las Fiestas




 APARTADO

 Acto taurino que se celebra todos los días en los corrales 
de la Plaza de Toros, a las 13 horas, en el que se procede a enlotar, sortear y 
separar los toros para la corrida de esa tarde. 

          En los últimos años el apartado ha adquirido un marcado carácter social, 
dándose cita en él personalidades de todos los ámbitos (tauromaquia, política, 
economía, cultura, deporte, etc.), que aprovechan para degustar un fino 
andaluz, unas criadillas de toro, o un pincho de chistorra. 

          CHUPINAZO

Chupín, o cohete, de mayor tamaño o de mayor 
sonoridad. Durante siglos el comienzo de las fiestas de San Fermín (a las 12 
del mediodía del 6 de julio) se anunció con el repique de las campanas de las 
iglesias y de los conventos de la ciudad. Posteriormente se complementó este 
forma de anunciar con el disparo de chupines y de bengalas desde diferentes 
puntos; el encargado de esto solía ser algún empleado de las empresas 
pirotécnicas que en esas fiestas iban a lanzar los fuegos artificiales. 

          En el año 1939, por vez primera, se convocó a la ciudadanía para asistir 
en la Plaza del Castillo al inicio de las fiestas con el anuncio a través de un 
cohete de especial potencia. A ese chupín se le llama desde entonces 
“chupinazo”

          Desde el año 1941 se lanza desde uno de los balcones de la Casa 
Consistorial. Y hoy día es un acto multitudinario, en el que participan miles de 
personas, y que se retransmite en directo por parte de cadenas de televisión de 
todo el mundo. 

          CORRIDAS DE TOROS

Las corridas de toros, al estilo de lo que hoy 
conocemos como tal, están documentadas en Pamplona desde el año 1385. 
Eso no quiere decir que con anterioridad no las hubiese, sino que no se 
conservan referencias documentales. Ya para entonces en Navarra los festejos 
con toros eran algo habitual y tradicional, sobre todo en la modalidad de “toro 
con soga” o en la de “toro de fuego”. 

          Decía con gran acierto Arturo Campión que “ni el juego de la pelota es 
algo tan nuestro como creemos, ni las corridas de toros son tan advenedizas 
como creemos”; es decir, las corridas de toros, sépase de una vez, tienen su 
origen en esta parte occidental del Pirineo. Así como ahora tanto los toros 
como los toreros en su mayoría proceden de tierras andaluzas o castellanas, 
hasta finales del siglo XIX –y durante siglos- la gran mayoría de los toreros 
eran vasco-navarros, fundamentalmente de Guipúzcoa y de Navarra. 
Tampoco hay que olvidar que las ganaderías más antiguas que se 
conocen son también navarras. 

          En un principio podríamos decir que la celebración de corridas de toros 
es uno de los denominadores comunes de todas las fiestas de San Fermín. En 
los últimos siglos la única excepción la encontramos en el año 1829, año en el 
que se suspendieron a causa del luto por la muerte de la reina. 

 Actualmente las corridas de toros son un acto multitudinario en el que, a 
las 18’30 horas, durante todos los días de las fiestas, el hombre y el toro miden 
en el ruedo su valor y su bravura. 

       ENCIERRO

Siempre que hay una corrida de toros uno de los 
requisitos previos es el de trasladar las reses que se han de lidiar, desde los 
corrales –o desde los pastos- en los que están recogidas hasta los corrales de 
la plaza de toros. Esta acción de llevarlas a encerrar en los corrales de la plaza 
es lo que se conoce como “encierro”. 

          Para evitar riesgos, los “encierros” de los toros se hacían de madrugada, 
y, en el caso de Pamplona, estos iban acompañados de una serie de 
prohibiciones entre las que estaba la de estar en el recorrido durante el 
desarrollo del mismo, tener los portales abiertos, o las tiendas sin estar 
debidamente protegidas. 

          De la prohibición vino la transgresión, y durante la segunda mitad del 
siglo XIX poco a poco los mozos se fueron introduciendo en la carrera de las 
reses; hasta el punto de que, a consecuencia de la permisividad gubernativa, la 
participación popular fue alcanzando unas cotas que obligaron a que todavía 
en el siglo XIX el Ayuntamiento de Pamplona elaborase los primeros bandos 
regulando la participación en el mismo. 

          En aquellos años finales del XIX la costumbre era correr de tal manera 
que se llegase con los toros a la plaza; y ya a partir del año 1901 nos 
encontramos con los primeros montones en el callejón. 

          El recorrido del encierro ha ido cambiando en función de la ubicación de 
la Plaza de Toros; así pues el recorrido actual se mantiene intacto desde 1922
 Hoy el encierro es el acto sanferminero más conocido en el mundo. A las 
8 de la mañana, desde el 7 hasta el 14 de julio, millones de personas de todo el 
mundo siguen en directo el desarrollo de esta carrera a través de la televisión. 

          ENCIERRILLO

Del 6 al 13 de julio, poco antes de las 23 horas, la 
ciudad acoge uno de los ritos taurinos más desconocidos y más impresionante. 
En ese momento los toros que han de ser lidiados al día siguiente son 
trasladados desde los corralillos del Gas hasta los corrales de Santo Domingo. 

Este recorrido de unos 440 metros se hace en absoluto silencio y con muy 
poca luz, lo que le da un carácter mágico a este rito taurino. 
          El recorrido es el siguiente: corrales del Gas, calleja, plazuela del antiguo 
matadero o de los pastores, calle de Errotazar, puente de la Rochapea, cuesta 
del Molino Viejo, y corral del baluarte de la Rochapea. En este último punto los 
toros pasan la noche para, desde allí comenzar el encierro a las 8 de la 
mañana del día siguiente. 

El encierrillo no es un acto público; sólo pueden presenciarlo aquellas 
personas que han obtenido alguno de los pases gratuitos que distribuye el 
Ayuntamiento de Pamplona. 

FERIAS

 Ferias de ganado. Se celebran en el mes de julio, al menos, 
desde el siglo XIV. 

FIESTAS

 La presencia en Pamplona, en los siglos XII y XIV, de 
sendas reliquias de San Fermín hicieron posible que entre los pamploneses la 
figura del mártir y obispo de esta ciudad alcanzase unas cotas de popularidad y 
de devoción insospechables. Esta circunstancia hizo que en 1386 dos de los 
tres burgos que tenía Pamplona acordasen que ese mismo año se celebrasen 
unas fiestas en honor a San Fermín, y que estas se celebrasen en torno al 10 
de octubre, fecha esta en la que se conmemoraba la incorporación de San 
Fermín, como obispo, en la sede pontificia de la ciudad francesa de Amiens. 
Sin acabar el siglo XIV se tiene conocimiento de que eran ya los tres burgos 
pamploneses quienes celebraban estas fiestas. 

En el año 1591 se acordó trasladar las fiestas de fecha. La Iglesia 
Católica había acordado que la festividad de San Fermín se celebrase el día 7 
de julio; y en esas semanas de julio la ciudad celebraba también, por entonces 
sus ferias. Así pués, unificándolo todo, y garantizando una mejor climatología, 
desde ese mismo año de 1591 las fiestas se celebran en torno al 7 de julio, 
iniciándose la víspera y finalizando en el día de la octava (día 14). Desde 
entonces la ciudad celebra las “Fiestas y Ferias de San Fermín”. 

FUEGOS ARTIFICIALES

 Desde el primer año del siglo XVII la 
pirotecnia, y más concretamente los fuegos artificiales, han estado presentes 
en no pocos acontecimientos relevantes de Pamplona. Hasta esa fecha los 
fuegos artificiales fueron prácticamente inexistentes, quedando la pirotecnia 
relegada a sierpes, gigantes de fuego, y similares. Pese a ello la primera 
referencia a los fuegos artificiales en las fiestas de San Fermín la encontramos 
en 1595. Sin embargo es en la primera mitad del siglo XVII cuando los fuegos 
artificiales en las fiestas pasan de ser un espectáculo ocasional a ser un 
espectáculo habitual y tremendamente popular. 
Hoy día será el espectáculo que más público congregue en la ciudad. 

GIGANTES

Parece ser que las figuras de los gigantes fueron 
concebidas inicialmente para la procesión del Corpus, y para participar en 
comitivas religiosas. Los gigantes representaban figuras de reyes, y 
generalmente danzaban en torno a Jesús Sacramentado o en torno a algún 
santo, siempre como signo de sometimiento del poder político a la ley divina. 
Los primeros datos que encontramos sobre la presencia de gigantes en 
la procesión de San Fermín nos trasladan a la segunda década del siglo XVI. 
En aquellos años eran de uso común los denominados “gigantes de fuego”. 
Desde aquella época la ciudad ha conocido numerosas y variadas 
comparsas. Entre 1780 y 1813 los gigantes no desfilaron por estar prohibidos. 
Y es en 1860 cuando el Ayuntamiento de Pamplona decide encargar un nueva 
comparsa, y de calidad, que es la que actualmente conocemos, obra del 
arizkundarra Tadeo Amorena. Se trata de cuatro parejas de reyes (rey y reina) 
que representan a Europa, Asia, Africa y América. 

HEMINGWAY, ERNEST

(1899-1961). Escritor y novelista 

estadounidense. Llegó a Pamplona, por primera vez, el 6 de julio de 1923 en 

calidad de corresponsal en Europa del semanario canadiense Toronto Star. 

Sus crónicas periodísticas y su novela “Fiesta” favorecieron la divulgación 

internacional de las fiestas de San Fermín. 

Hemingway fue galardonado en 1954 con el Premio Nobel de Literatura. 

Visitó los sanfermines en un total de nueve ocasiones; la última de ellas en 

1959. Se suicidó en el año 1961 en vísperas de los sanfermines. 



  MULILLAS, DESFILE DE



 Una hora antes de que empiece la corrida, a 

las 17’30 horas, desde la Plaza Consistorial sale a pie un curioso cortejo que 

cada año despierta más expectación. Abren la comitiva dos caballeros vestidos 

de negro, con capa y sombrero, montados a caballo. A estos les siguen dos 
grupos de tres mulillas adornadas con cascabeles y banderolas, acompañadas 
de 14 mulilleros. Y por último, cerrando el desfile, marcha la banda municipal 
“La Pamplonesa”. 

El recorrido es el siguiente: Plaza Consistorial, Mercaderes, Chapitela, 
Plaza del Castillo (parada en el Café Iruña), Ezpoz y Mina, Duque de Ahumada, 
Paseo de Hemingway, y Plaza de Toros. 

PEÑAS

 Cuadrillas de mozos. Algo que desconoce la mayoría de los 
pamploneses es que las peñas de Pamplona nacen en la Rochapea, en sus 
huertas. Se les llamaba “jaraneros” a aquellos hortelanos de esa parte de 
Pamplona que acostumbraban a subir en fiestas a la ciudad danzando y 
cantando. 

Posteriormente, ya en 1852, encontramos la primera referencia 
documental sobre una peña con presencia en los tendidos de la Plaza de 
Toros; aquella peña se llamaba El Trueno. Desde ese año, hasta nuestros días, 
han sido decenas las peñas sanfermineras que han aparecido y que han 
desaparecido. Las peñas que actualmente existen se llaman: Irrintzi, Donibane, 
La Única, San Fermín, Anaitasuna, Aldapa, Oberena, Rotxapea, Alegría de 
Iruña, Armonía Txantreana, Bullicio Pamplonés, Los de Bronce, La Jarana, 
Muthiko Alaiak, Sanduzelai, El Txarko, y Mutilzarra. 

Las peñas, con sus pancartas de tela y sus músicas, son hoy las que 
mantienen la animación en las calles, día y noche. 

PROGRAMA DE FIESTAS

Ya sabemos que las fiestas de San Fermín 
siempre han tenido su programa, pero este se anunciaba antaño a través de 
grandes carteles colocados en los puntos más visibles de la ciudad. 
Pero es en 1881 cuando el Ayuntamiento de Pamplona, además de los 
carteles, edita por vez primera, y en color, los programas de fiestas; entiéndase 
los programas de mano, lo que nos permite conocer con todo lujo de detalle 
todos los actos previstos. 
Desde ese año el programa se ha editado ininterrumpidamente, con la 
única excepción de los años 1937 y 1938, en los que la guerra forzó la 
suspensión de todos los actos festivos de carácter no religioso. 

SAN FERMÍN

Estamos, según dicta la tradición, ante el primer obispo 
y el primer santo navarro. Habría que ubicarlo entre los siglos I y II después de 
Cristo, cuando Pamplona era Pompaelo y estaba bajo el dominio de los 
romanos. Dice la leyenda que Fermín era hijo de Firmus, un senador romano, y 
que su familia se convirtió al cristianismo a través de la predicación de San 
Honesto (discípulo de San Saturnino). 
Fermín fue bautizado en la fé católica, y para los 24 años se dice que ya 
fue consagrado obispo por San Saturnino. Murió mártir en la ciudad de Amiens 
después de una larga labor de evangelización en el país galo. 
Que nadie piense que San Fermín era negro, o morenico; el tono oscuro 
que luce la imagen del santo se debe a la acción del humo de las velas durante 
años, o siglos. 
Y que nadie piense, tampoco, que San Fermín es el patrón de 
Pamplona; este puesto recae sobre la figura de San Saturnino. San Fermín es 
copatrón de Navarra junto con San Francisco Javier desde el año 1657. 


SARASATE, PABLO

(1844-1908)

Violinista pamplonés de fama universal. Don Pablo Sarasate se ganó a pulso su presencia en la historia grande de los sanfermines. Estamos ante el primer embajador de Pamplona en el mundo. A pesar de su fama internacional como violinista, Sarasate siempre reservaba un hueco en su agenda para participar en las fiestas de San Fermín. Su llegada a Pamplona era el acontecimiento más importante de las fiestas; la ciudad entera salía a recibirle, se quemaban fuegos artificiales, toro de fuego, bandas de música… Él correspondía al entusiasmo de los pamploneses dedicándoles su primer concierto desde uno de los balcones.