¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

San Saturnino en imágenes


Los pamploneses arroparon este domingo, festividad de San Saturnino, al patrón de la ciudad, que salió en procesión por las calles del casco antiguo acompañado de la corporación municipal y la comparsa de gigantes y cabezudos.



En un día soleado, el paseo comenzó a las 10.05 en la Plaza Consistorial, donde los representantes municipales, vestidos de gala, se desplazaron a la Iglesia de San Saturnino a recoger al santo. 

La comitiva estuvo compuesta por la comparsa, dantzaris, txistularis, timbales y clarines tras los que desfilaba la imagen del Santo en andas, el clero parroquial y el Cabildo de la Catedral. Después, la bandera de la ciudad con porta-bolas, seguida por maceros y libreas. Junto a la corporación municipal, el jefe de la Policía Municipal en traje de gala y un grupo de guardias de gala. Cerraba el cortejo la banda de música La Pamplonesa.

Desde la Iglesia, el desfile recorrió la calle San Saturnino, la calle Mayor, el paseo del doctor Arazuri, la calle Nueva y de vuelta a San Saturnino, donde se celebró, a las 11 horas, una misa en honor al santo.

En la celebración eucarística, el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, definió a San Saturnino "como el Santo de la esperanza". "Siendo obispo de Tolouse de Francia, en el siglo III, evangelizó el norte de Navarra y en Pamplona, junto con su discípulo San Honesto, bautizó a muchos navarros y entre ellos a San Fermín", recordó.

Toreros para la historia II: Manolete


Manuel Rodríguez “Manolete”


Era un 7 de julio de 1940, fiesta grande de San Fermín. Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, llegaba a Pamplona, en cuyo cartel figuraba por primera vez, para actuar los días 7, 9 y 10. Aquél día tenía que debutar en el coso pamplonés con Curro Caro y con Juan Belmonte.

Fuente Fotografía: http://goo.gl/4CKnjK
Este joven de 23 años, desconocido prácticamente para la afición pamplonesa, llegó aquella mañana, acompañado de su cuadrilla, al Hotel La Perla en donde, como los otros compañeros de terna, tenía reservada una habitación.

“Tiene usted la habitación 44”, le dijo el recepcionista. Y allí, en el primer piso, con balcón a la Plaza del Castillo, aquellas paredes fueron testigo mudo, por vez primera, del ceremonioso ritual taurino de Manolete, como lo era el vestirse de luces e invocar con profunda fe la protección de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Sin embargo, aquella tarde no fue buena y justo es decir que tampoco se lució en las otras dos de aquella feria...Mediocre estreno para la futura figura.

                             Manolete y Julián Marín, 10 de Julio de 1947

Al año siguiente, aunque no vino a Pamplona, se mostró como la gran revelación de la temporada taurina, convirtiéndose en un diestro muy cotizado. Vista su brillante trayectoria, la Casa de Misericordia lo vuelve a contratar en 1942 para que toree en Pamplona los días 7, 9 y 10 de julio, exactamente como el primer año.

Aquella mañana del día 7 en la recepción del Hotel La Perla se sorprenden con un detalle insólito; Manolete, que ya había reservado la habitación 44, quiso que su cuadrilla se alojase también en el hotel. Hoy es habitual que suceda así, pero en aquellos años, y de esto La Perla sabe más que nadie, en los hoteles solo se alojaban las figuras, mientras que a las cuadrillas se les alojaba en fondas o pensiones de inferior categoría. Así pues, en aquellas fiestas se alojaron con él en el hotel: José Atienza (picador), Miguel Atienza (picador), Rafael Saco Cantimplas (puntillero y banderillero), Antonio Labrador Pinturas (banderillero), y Alfredo David (banderillero). Era aquél un detalle que decía mucho del joven diestro.

Detrás de su expresión seria, imperturbable y solemne, como lo era también su toreo, se escondía un gran corazón y una generosidad sin límites. Como compensación aquél año fue el gran triunfador de la feria, en a que compartió cartel con figuras como Pepe Bienvenida, Juan Belmonte, Pepe Luis Vázquez, Manuel Martín Vázquez, Pedro Barrera, y Manuel Álvarez El Andaluz.

Nuevamente, como ya no podía ser de otra manera, habría de repetir cartel en 1943. El director del Hotel La Perla, igual que el año anterior, había reservado cinco habitaciones para él y para su cuadrilla. Ese año trajo consigo al picador Ángel Parra Parrita, en sustitución de José Atienza. En este mismo hotel se alojaban también José Mejías Bienvenida, Antonio Mejías Bienvenida, y Pepe Luis Vázquez.

Todos ellos llegaron el día 6. Se da la circunstancia de que el tudelano Julián Marín tomó la alternativa ese 7 de julio. Un día más tarde Manolete obtenía de uno de los toros de doña Carmen de Federico las dos orejas y el rabo. Verdaderamente apoteósico.

El cartel de la feria pamplonesa de 1944 anunciaba una vez más la presencia de Manolete para las tardes del 8, 9 y 10 de julio. En el libro de reservas del Hotel La Perla aparecían anotados él y su cuadrilla con un total de seis habitaciones; un nota indicaba “llegan el 6”. Sin embargo la fatalidad quiso que cuando el diestro viajaba hacia Pamplona un inoportuno accidente le lesionase seriamente la muñeca, suponiendo este percance su caída del cartel.

Algo similar ocurrió en el año 1945, en el que Manolete no conformándose con estar en el cartel taurino los días 7, 9, y 10 de julio, también aparecía gráficamente en el cartel de las fiestas y, por tanto, en la portada del programa de mano.

En La Perla figuraba en 1945 con seis habitaciones, el primero de ese año en el libro de reservas, pero la repetitiva nota de “llegan el 6” tuvo que ser sustituida por otra más llamativa que decía “Nulo”. Nuevamente la desgracia se cebó en el cartel sanferminero cuando el 29 de junio, en Alicante, una aparatosa cogida se tradujo para Manolete en fractura de clavícula. En 1946 no toreó en España, sólo en América.

Fue en los sanfermines de 1947 cuando visitó Pamplona por última vez. Algunos antiguos empleados del Hotel La Perla todavía le recuerdan a Manolete armado de paciencia sacándose fotos con sus admiradores junto a la puerta del ascensor; se sabe que la fila de admiradores del diestro que deseaban obtener de él un autógrafo llegaban bastante más allá de las escaleras de la Bajada de Javier.

Desde el punto de vista taurino aquello si que fue una despedida, ¡y por todo lo alto!. Parecía intuirlo. La tarde del 10 de julio Manuel Rodríguez Manolete supo cortar, con sobrado valor y arte, las cuatro orejas a sus dos toros. Estuvo colosal. La plaza entera, puesta en pie, le aplaudió como si adivinase que aquella iba a ser la última vez, y es que, en opinión de algunos críticos, Manolete había hecho la mejor faena de su vida; así lo sintieron también los aficionados, y así lo sintió él. Aquella tarde el diestro cordobés, siguiendo su costumbre, telefoneó a su madre diciéndole: “Mamá, estoy muy contento porque he toreado el toro que hasta ahora más a gusto he ‘toreao’ en mi vida”.

Ese mismo verano, el 28 de agosto, un miura llamado Islero, decidió en la plaza de Linares, en una trágica tarde de sangre y muerte, que en la habitación 44 del Hotel La Perla (actual 105) no se renovase en los siguientes sanfermines aquél ritual solemne.

Curiosidad:

El 10 de Julio de 1947, desde la habitación del hotel La Perla en Pamplona, Manolete llamó a su madre para decirle que había realizado una de sus mejores faenas. Murió el 29 de agosto de 1947.


Sello de Empresa Saludable


El Gran Hotel La Perla ha recibido el Sello de Empresa Saludable junto a otras empresas navarras: Cáritas, Clen College, Excal, Lacturale, Lizarte, Magnesitas Navarras, Pauma y Tutti Pasta. Se ha otorgado además la distinción Emprende Azul a ID Ingeniería Acústica, MG Nutrición 3G (Making Genetics), Pharmamodelling-pharmasitus y Vivú.

Mutua Navarra hizo entrega el día lunes 16 de los VII Premios Azul en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra, CEN, en Pamplona, con los que se reconoce la labor de las organizaciones que han destacado por su compromiso en favor del cuidado y la promoción de la salud entre sus empleados.

Nuestro compañero, Rubén Ardanaz Marco (segundo empezando por la parte derecha de la imagen) fue el encargado de recoger el título que reconoce a nuestro hotel como organización que "trabaja el compromiso y la felicidad de los empleados a través de la conciliación y la igualdad, que se traslada así al cliente final"


Arte en la calle















Henry Moore (1898-1986) es uno de los grandes maestros de la escultura moderna. En las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, alcanzó gran fama por los bronces monumentales expuestos en espacios exteriores, cívicos y públicos de todo el mundo: de Escocia a orillas del mar Rojo, de la escuela secundaria del pueblo donde nació (Castleford, en Inglaterra), a la sede de las naciones unidas en Nueva York.

Esta exposición en el Paseo Sarasate de Pamplona forma parte del programa Arte en la calle, a través de la cual la Obra Social "la Caixa" quiere acercar el arte a las personas, fuera del marco habitual de museos y salas de exposiciones. Reúne seis esculturas seleccionadas por Anita Feldman, jefa de colecciones y exposiciones de la Fundación Henry Moore, la entidad que vela por la conservación y la divulgación del legado del artista.









Nuevas dedicatorias en el Libro de Honor

Gran expectación generó la vuelta a Pamplona de Cecilia Bartoli con motivo de la presentación de su último trabajo "San Petersburgo" en Baluarte. Fue un concierto de esos que hacen historia y quedan en la memoria y en el que estuvo acompañada por I Barocchisti dirigidos por Diego Fasolis. Aprovechamos su visita para que firmasen en nuestro libro de Honor.

Además, también lo ha hecho el director de orquesta brasileño John Neschling que ha acudido como director invitado por la OSN para acompañarles en dos conciertos, uno que tuvo lugar ayer y otro que será hoy a las 20.00h en Baluarte y en el que se interpretará a Weber, Villa-Lobos y Schubert. Si tienen la oportunidad de acudir esperamos que lo disfruten mucho.

Cecilia Bartoli firmando en el Libro de Honor 


Diego Fasolis 
 
John Neschling







Toreros para la historia I

 Rafael Moreno (Hotel La Perla) y Ernest Hemingway, juntos en los toros, 
en el lado derecho de la imagen

Nos remontamos a la primera mitad del siglo XVIII para adentrarnos en la historia de los toreros que han formado parte de la historia de Pamplona y contextualizar así la relación que posteriormente tuvo el mundo taurino con el hotel. Por aquél entonces en Pamplona el Mesón de los Carros (conocido posteriormente con el nombre de Fonda Europa, en el paseo de Valencia -actual paseo de Sarasate-) fue el establecimiento que acogió la visita de los mejores toreros de la época. Desde los míticos “Paquiro” y “Cúchares” hasta "Mazzantini" y “Lagartijo” desfilaron por esa fonda entre los años 1739 y 1881. Las cuadrillas de estos matadores solían acudir a otros establecimientos más económicos, y al menos durante la segunda mitad del siglo XIX fue la Fonda de Justo Ibáñez la principal anfitriona de la modesta tauromaquia.


Es en junio de 1881, con su apertura, cuando La Perla le toma el relevo, como establecimiento taurino, a la Fonda Europa, convirtiéndose este nuevo hotel, desde entonces, y durante casi cien años, en el hogar de la mayoría de los toreros durante la estancia de estos en Pamplona.


Bien entrado el siglo XX, allá por los años sesenta, es el Hotel Yoldi, en la avenida de San Ignacio, quien recoge el testigo de la exclusiva taurina, sin que por ello La Perla quede desvinculada del mundo del valor y del arte. Finalmente, en el último cuarto del siglo XX, ya no cabe hablar de un hotel que acoja en exclusiva a los matadores que participan anualmente en la Feria del Toro, sino que a estos los vemos repartidos y dispersos por numerosos hoteles de Pamplona y de las cercanías.

Atrás quedaron aquellos años del siglo XIX y del siglo XX en los que los vecinos se agolpaban en las puertas del hotel para ver salir a los toreros y acompañarles hasta la Plaza de Toros; algunos matadores de toros gustaban de hacer este recorrido montados en el coche de caballos que el hotel ponía a su disposición.

Hoy, siglo XXI, las paredes de La Perla susurran al oído sensible historias y añoranzas taurinas con sabor añejo. Nos hablan estas paredes de tardes de gloria, de triunfos y de sinsabores, de hoy y de ayer, de fiesta, de toros, de arte.

A nuestros oídos llega el sonido de los aplausos, lejanos en el tiempo, que aquella antigua plaza de toros de Pamplona tributaba en reconocimiento a su labor a Rafael Molina “Lagartijo” una calurosa de tarde de un 12 de agosto de 1884 cuando este, ante su majestad el rey Alfonso XII, ponía en pie a un público difícil y exigente que después le llevó a hombros hasta la Fonda La Perla. Pero no es “Lagartijo” el único torero que visita La Perla en el siglo XIX, ni tampoco el más importante, aunque para eso están los gustos. Y como es tarde para que nos reprochen su omisión vamos a extraer del recuerdo tan sólo a los más conocidos de aquella época, como lo eran: Salvador Sánchez “Frascuelo”Luis Mazzantini“Gallito”,Francisco Arjona Reyes “Currito”Fernando Gómez “Gallito Chico”Valentín Martín “Guerrita”“Caraancha”, etc.; la mayoría de ellos asiduos de las fiestas de San Fermín. Eran tiempos en los que los toreros gustaban de ir a la plaza de toros con solemnidad, montados en el Landeaux, o Landó –que decían los castizos-, un coche tirado a caballos que poseía el hotel.

Y del siglo XX, ¿qué no decir?. En La Perla han tenido su hogar cuando han venido a Pamplona desde el matador Ricardo Torres “Bombita”(el Papa de la tauromaquia) hasta el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, pasando por José Gómez Ortega “Joselito”Nicanor VillaltaMarcial LalandaJuan Belmonte, Manuel Rodríguez "Manolete",  Antonio Márquez, los hermanos Bienvenida“Gitanillo de Triana”Pepe Luis VázquezDomingo Ortega (siempre en su habitación 417), Fermín Murillo, y un largo etcétera del que en muchos casos tenemos constancia pero que lamentablemente no podemos documentar por no conservarse los libros de viajeros anteriores a 1932.

Igualmente han honrado con su visita al hotel algunos ganaderos como Pablo ChoperaLora SangranJosé Luis Osborne, el Marqués de AlbaserradaCebada GagoCampos Peña, o Dolores Aguirre, por citar a algunos de ellos.

Panel de la habitación dedicada a Juan Belmonte, entrada el 9 de julio de 1934.
Juan Belmonte, paseillo del 10 de Julio de 1934

Cogida de Juan Belmonte, 10 de Julio de 1934




Anécdota: 


Era muy habitual que los matadores de toros se alojasen en los hoteles, mientras que a sus cuadrillas las enviaban a fondas de inferior categoría. En este sentido en La Perla hubo tres importantes excepciones, casi escandalosas para aquella época. Tanto Manuel Rodríguez “Manolete”, como Cayetano Ordóñez, como el mejicano Fermín Espinosa “Armillita Chico” nunca consintieron que su cuadrilla fuese a un establecimiento de categoría inferior al que se alojaban ellos; y así lo hacían en el Hotel La Perla.

El 5 de noviembre Cecilia Bartoli en Baluarte




La diva italiana vuelve a Baluarte con un concierto con arias de Vivaldi y de su último trabajo San Petersburgo. Bartoli ha rebuscado en los archivos de la ciudad rusa donde ha encontrado joyas musicales escritas para las respectivas zarinas por los compositores de la época. “Siempre me interesó la suerte de los italianos en el extranjero; en todas partes me he encontrado con músicos, intérpretes y compositores italianos de todas las épocas. Me dejó intrigada la noticia de que había compositores italianos en San Petersburgo ya en 1730. Esta información despertó mi curiosidad y empecé un largo camino hasta dar con estos tesoros”. Y junto a los italianos viajeros, sonarán en Baluarte las composiciones del músico veneciano por excelencia, il petre rosso Antonio Vivaldi, quien también viajó por Centroeuropa, viniendo a morir en Viena. Un concierto delicioso en el que la cantante romana estará acompañada por los brillantes I Barocchisti dirigidos por Diego Fasolis. Todo un tesoro musical.
Recordamos la firma que estampó en nuestro tradicional Libro de Honor en su última visita a Pamplona.
Puede consultar el programa aquí: programa







 (Fuente: Baluarte)