¡Conozca San Fermín con nuestra ruta!

Una visita guiada con la que viajará al origen de las fiestas de la mano de Fernando Hualde

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Disfrute de la calma de nuestros desayunos "La Perla" o "El Continental"

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

La última batuta

Uno de los objetos históricos que conservamos en la habitación histórica 102, dedicada al compositor D. Federico MorenoTorroba(1891-1982). Se trata de la última batuta que utilizó y la que usó durante los últimos once años de su trayectoria profesional. Fue una pieza fabricada por la casa Harron, con un tamaño de 41 cm de largo (6,6 cm empuñadura) y con un grosor de 1,6 cm. Además, en la vitrina expuesta en la habitación, los huéspedes que se alojan en esta habitación histórica, encontrarán una partitura original de la zarzuela "Sor Navarra" compuesta en 1932 por D. Federico Moreno Torroba y una fotografía suya.


La importancia de la batuta para un director de orquesta es máxima, sin ella sería imposible dirigir de forma adecuada una obra. Para ellos es un instrumento indispensable que supone la extensión especializada de su brazo. El hijo del compositor decidió realizar esta importante y simbólica donación al hotel el 20 de noviembre de 2007 con motivo de la creación de una habitación personalizada que dedicaríamos al compositor como homenaje por su aportación a la música.









Fernando Hualde, toda una vida en el hotel

He conocido compañeros de trabajo, también compañeras, que han superado el tiempo que yo he estado trabajando en el hotel; pese a ello, ahora que me he ido, es inevitable la sensación de haber estado en el Gran Hotel La Perla toda una vida, nada menos que desde los 15 años hasta el momento actual, lo que viene a ser tres cuartas partes de mi ciclo vital.

Foto: 

Inevitable lo es también mirar hacia atrás, hacer un balance, comparar aquel hotel de los años setenta con el actual, detenerse ante los sentimientos que genera abandonar, por edad, este equipo de trabajo. Y he de reconocer que es mucho y bueno lo aprendido en todo este tiempo: me he educado en el convencimiento de que el pequeño detalle es lo que cuenta, que el trato correcto y respetuoso es clave, que la persona que se aloja en esta casa no es un cliente sino un huésped, que la sonrisa y el buen trato solo son válidos y transmiten si nacen del corazón, que no se trata de hacer el trabajo de forma correcta sino de buscar la excelencia, que tan importante y valioso es una buena palabra como un buen silencio sabiendo buscar para cada uno el momento adecuado, que lo que tenemos al otro lado del mostrador son personas plurales y diferentes que necesitan no un trato uniformado sino un trato a su medida y en función de su necesidad por la sencilla razón de que todas las personas somos diferentes, que servir humaniza, que la calidad de servicios y la excelencia en el trato no es marketing sino el camino adecuado y único para fidelizar a los huéspedes, que la labor de los compañeros y compañeras de trabajo tiene que ser complementaria, o que en el equipo de trabajo tan importante es el que tiene una responsabilidad como el que tiene otra. Esa es la conclusión de casi 45 años de trabajo.

Fernando Hualde junto a José María Iñigo

Por lo demás… siento que he formado parte de la historia de un establecimiento impregnado de historia –valga la redundancia- desde que abrió sus puertas hace casi 141 años; he tenido el gusto y el honor de contribuir modestamente a dotarle de identidad, de reconstruir su intrahistoria, de dar a conocer su riquísimo pedigrí histórico y de haber ayudado a poner al hotel en ese escaparate internacional del que ya nunca debe de salir como establecimiento histórico que es.



Finalizo agradeciendo a las tres generaciones de la familia propietaria con las que he convivido, así como a las decenas de trabajadores y trabajadoras que me han acompañado en esta andadura, y a los miles de huéspedes que han dado sentido a mi trabajo; porque del conjunto de todos ellos he aprendido que nada hay más gratificante que servir a los demás con cariño y agradecimiento.


Foto: Unai Beroiz

Y ahora, con la satisfacción de haber hecho en cada momento lo que creía que debía de hacer, con el permiso de todos ustedes, me retiro a mis cuarteles de invierno dando paso en el hotel al largo futuro que le deseo.

 

                                                                                                   Fernando Hualde

Desde mi balcón

Queremos dejar constancia en nuestro blog de las vistas que hemos tenido durante estas semanas navideñas, tan intensas y bonitas. Días de luces, celebraciones y encuentros familiares, que desgraciadamente este año también se han visto condicionados por la pandemia. Unas fiestas que todos, en mayor o menor medida, hemos vivido de manera diferente, pero sin duda, nos quedamos con que nuestros huéspedes han seguido confiando en nosotros y nos han elegido para pasar unas fechas tan señaladas y eso nos hace muy felices. 

¡Gracias a todos por acompañarnos y seguro que echaremos a lo largo del año de menos esta estampa...!

El año que viene más...y esperamos que mucho mejor. 😃

Gracias al fotógrafo Francis Vaquero por regalarnos estas tres imágenes tan bonitas.