Conozca las fiestas de San Fermín de forma única

Disfrute de la emoción de la fiesta desde el centro de la ciudad

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Empezar el día con calma y tranquilidad es un lujo

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

Mostrando entradas con la etiqueta habitación histórica. Mostrar todas las entradas
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Cuando venía Don Pablo (1908-1958)

La habitación de don Pablo Sarasate también tiene su vitrina de recuerdos, una vitrina dedicada a recoger, preservar y mostrar los recuerdos del insigne violinista; es una parcela de nuestra historia integrada en su contenedor natural, es decir, es la historia de Sarasate guardada en su propia habitación.





Dentro de esta vitrina están casi todos los libros y folletos que sobre don Pablo han llegado a editarse en algún momento. Hay también otros objetos de él o sobre él; desde un pañuelo suyo bordado hasta una publicidad de cigarrillos londinenses, pasando por sellos postales, monedas, etiquetas comerciales, fotografías, tarjetas postales, prospectos, DVD’s, etc.


Y hemos integrado en esta colección un nuevo elemento. Se trata de un folleto escrito por el pamplonés José María Pérez Salazar, editado en septiembre de 1958 con motivo del 50 aniversario del fallecimiento de don Pablo Sarasate. Son 22 páginas que llevan por título Recuerdo y homenaje. Cuando venía don Pablo… 1908 – 1958.

Lo mejor de todo es que se trata de un opúsculo que aporta novedades y curiosidades a la vinculación entre Sarasate y este hotel. Se hace eco de una entrevista que le hizo un medio local en su habitación del Hotel La Perla, de cómo estaba en ese momento la habitación, de lo que en ella contaba, de lo que a doña Teresa Graz le gustaba cuidar esa alcoba, y muchos detalles más que despiertan no pocas sonrisas a quienes lo lean.

Así pues, seguimos recogiendo nuestra propia historia, y con ella la de la ciudad; son historias entrecruzadas desde hace 137 años, una historia común e inseparable que en este caso nos retrotrae a cuando venía don Pablo. Sigue siendo recuerdo y homenaje.

El arquitecto Víctor Eusa y su mesa de trabajo. 507

Foto: Pedro Pileño



La arquitectura de una fachada del hotel fue diseñada por el arquitecto navarro Víctor Eusa en 1933. En este año se realiza la mayor reforma interior y exterior del edificio que fue construido ocho décadas antes. De aquél trabajo nos queda la actual fachada, a la que él añadió entonces un piso más (actual 5º piso) y un lavadero y secadero en la bajocubierta (actual sexto piso), rematando el edificio en su esquina exterior con una sobresaliente veleta. Personaje muy relevante para el hotel por lo que cuenta con la habitación histórica 507, que lleva su nombre.


Personaje habitación "Histórica Superior": Víctor Eusa


Tamaño habitación: 50m2
Baño: bañera doble (400 litros) y cabina de hidromasaje de 3m2.
Camas: cama de matrimonio de 2,10x2
Vistas: 2 balcones a la Plaza del Castillo. 



  • Carta de almohadas y sábanas de hilo o algodón egipcio
  • Albornoz royal, bata de piqué y zapatillas
  • Conexión a Internet: cable y Wifi gratis
  • Room service 24 horas y desayunos a la carta
  • Climatización individual e insonorización (62db) de las suites
  • Televisión de plasma y lámparas táctiles de lectura
  • Adaptación del hotel a personas con movilidad reducida
  • Señalización en braille





                                












Habitación histórica 107

Nos gustaría que conocieran cómo es una de las habitaciones históricas con orientación a la calle Chapitela y a la Plaza del Castillo. Cuenta con cinco balcones que aportan mucha luz natural y permiten asomarse a la vida de la ciudad de Pamplona. Esta concretamente es una habitación situada en la primera planta, la 107, dedicada a Resurrección Mª Azkue, personaje del que les contamos su historia después de la galería fotográfica.

Categoría de la habitación
"Histórica"

Ubicación
1º piso del hotel

Tamaño
40 metros cuadrados

Orientación
Balcones a la calle Chapitela y a la Plaza del Castillo.

Nº balcones
5 balcones (4 balcones a la calle Chapitela y 1 balcón a la Plaza del Castillo)

Nº camas y tamaño
1 cama de matrimonio de 200 cm de largo y 180 cm de ancho

El baño
WC, ducha y bañera, kit de amenities 

Prestaciones
Wi fi, insonorización (62 decibelios), TV de plasma, prensa diaria, detalle de bienvenida, carta de almohadas, cobertura de camas con servicio de aguas, albornoz royal, bata de piqué, zapatillas, caja fuerte, lámparas táctiles de lectura, escritorio, etc.























  


Personaje: Resurrección Mª Azkue


(1864-1951). Sacerdote, escritor, publicista, literato, conferenciante, folclorista, músico, y lingüista. Llegó a ser miembro numerario de la Real Academia de la Lengua Española, y presidente de la Academia de la Lengua Vasca. Considerado como uno de los “patriarcas” de la cultura euskaldún y, sobre todo, promotor de la narrativa vasca a la que aportó, entre otras cosas, la creación en 1897 del semanario “Euskalzale”. Autor de la primera gramática vasca, así como de numerosos trabajos de investigación sobre esta lengua, destacando de forma especial su labor de recuperación de canciones.


A lo largo de su vida Azkue trabajó intensamente para conseguir que el euskera fuese una lengua escrita y leída. Sus biógrafos destacan de él que, si se dedicó a la narrativa, lo hizo más “por ampliar la pequeña biblioteca vasca, para que el euskera pueda contar con lectores, al igual que las otras lenguas”, que por satisfacer su anhelo de contar historias.

En el terreno de la tradición oral, en el que Azkue fue considerado como uno de los grandes recopiladores de la sabiduría popular, este sacerdote vizcaíno nos legó dos magnas obras en las que quedó recogido el trabajo de toda una vida: el Cancionero popular, y Euskalerriaren Yakintza (Literatura popular del País Vasco).

Tanto la música como el sacerdocio estuvieron presentes siempre en todas las facetas de su vida.

El padre Resurrección Mª Azkue se alojó en el Hotel La Perla, al menos, el 27 de mayo de 1936, cuando contaba con 70 años de edad, en donde pernoctó dos noches, y también el 24 de junio de 1950, con 86 años, en la habitación 75. En esta última ocasión acudió a Pamplona en calidad de presidente de la Real Academia de la Lengua Vasca, para presidir esa tarde la sesión de esta institución en el Salón del Consejo Foral, bajo el Patronato de la Diputación Foral y con la colaboración de la Institución Príncipe de Viana, en la que se nombra “Académico de Número” a Manuel Lecuona. La prensa provincial se hacía eco de la presencia en Pamplona del “doctísimo e infatigable” Resurrección Mª Azkue, “cuya actividad no rinden los años”.


Julio Caro Baroja, habitación 402

Julio Caro Baroja (1914 – 1995), al que podríamos definir como antropólogo, etnógrafo, historiador, lingüista y ensayista, está considerado en España como el iniciador del llamado enfoque histórico-cultural y como uno de los últimos sabios del siglo XX.

Sobrino del novelista Pío Baroja y del pintor Ricardo Baroja; fue discípulo de Telesforo Aranzadi, de José Mª Barandiarán, de Hermann Trimborn, y de Hugo Obermaier, que dirigieron sus pasos hacia la historia y hacia la etnografía.


Doctor en Historia Antigua por la Universidad de Madrid, asignatura de la que fue profesor. Dirigió el Museo del Pueblo Español, en Madrid; y también la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares.

Autor de numerosos libros, artículos, prólogos y ensayos en los que la etnografía y la antropología son las grandes protagonistas. Su obra alcanza las setecientas entradas.

Los conocimientos etnográficos de Julio Caro Baroja, sumados a los conocimientos cinematográficos de su hermano Pío, dieron como resultado dos extensas películas etnográficas sobre Navarra y Guipúzcoa.

Caro Baroja fue académico de número de la Real Academia dela Lengua Española, de la Real Academia de la Historia, y de la Academia de la Lengua Vasca.

Recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales (1983), la Medalla de Oro de las Bellas Artes (1984), el Premio Nacional de las Letras Españolas, el Premio Internacional Menéndez Pelayo (1989), y el Premio Príncipe de Viana de la Cultura (1995).

Se aloja en el Hotel La Perla el 24 de febrero de 1957, en la habitación 111, a la edad de 42 años. Hoy le rendimos homenaje en la habitación 402









En el año de su muerte, 1995, Televisión Española realizó un reportaje sobre su vida y esta noticia de la que nos quedamos con la frase del académico Manuel Alvar "Caro Baroja era la encarnación del hombre libre, un hombre libre en su pensamiento, libre en su conducta, libre en modo de actuar y libre en su modo de investigar"


Realice su reserva aquí: http://www.granhotellaperla.com/

Manolete, todo un mito





















El cordobés, e hijo de torero, Manuel Rodríguez Sánchez (1917–1947), mucho más conocido con el sobrenombre taurino de Manolete, es sin ninguna duda uno de los matadores de toros más emblemáticos de la historia de la tauromaquia y sobre quien más se haya escrito. 

Su carácter como persona, su brillante trayectoria profesional, y el hecho de morir en plena juventud en la enfermería de la plaza de toros de Linares tras la grave cogida de uno de los toros que le había tocado en suerte, son tres componentes que han convertido a Manolete en todo un mito. 


Panel que se encuentra en la habitación superior de Manolete


Tomó la alternativa en la Real Maestranza de Sevilla el 2 de julio de 1939. A partir de ese momento su carrera taurina es un continuo rosario de éxitos. Su época verdaderamente dorada la vive en las temporadas de 1942 y 1943 en las que se ve a Manolete arrollar en todas las ferias, sin que nadie pudiese hacerle sombra a su primer puesto del escalafón taurino. Aunque justo es decir que en los años 1944 y 1945 vemos a un Manolete mucho menos regular pero mucho más completo desde el punto de vista artístico.

Entre los años 1940 y 1947 Manolete actuó varias veces en la Plaza de Toros de Pamplona. Siempre que vino a esta ciudad se alojó en la misma habitación del Hotel La Perla, la número 44 (actual 105) –la misma habitación en la que con anterioridad estuvo don Juan de Borbón-. Manolete, a diferencia de otros matadores de toros, siempre quiso que su cuadrilla se alojase en el mismo hotel que él lo hacía, y nunca en un establecimiento de inferior categoría como era lo normal en su época.