Salones con historia

Uno de los salones más conocidos del Gran Hotel La Perla es el Salón La Perla (biblioteca) que se encuentra situado en la planta -1 y en el que conservamos la colección de libros dedicados por escritores de renombre. 




En la planta -2 nos encontramos con dos salones perfectamente equipados para la celebración de actos empresariales con conexión a Internet (cable y wifi), pantallas de plasma, proyector, dvd y con la posibilidad de realizar videoconferencias. 


La historia del Salón:

El Gran Hotel la Perla está ubicado en un solar que soportó siglos atrás la existencia de un castillo que militarmente protegía a la vieja ciudad de Pamplona, la del siglo XIV, dividida en burgos o pequeñas ciudades, y en la que el Rey Luis el Hutín (coronado Rey de Navarra en 1307) decidió llevar a cabo el proyecto de levantamiento de un nuevo castillo en Pamplona. No olvidemos que la cuidad de la Navarrería se encontraba destruída desde el año 1276 y los sucesivos monarcas no permitieron contstruir en ella.

Como emplazamiento de este nuevo castillo se eligieron los terrenos que se encontraban entre la Población de San Nicolás y las ruinas de la ciudad de la Navarrería, que en la actualidad corresponden al tercio oriental de la Plaza del Castillo, área en la que se ubica el Gran Hotel La Perla.

Y es por ello que hemos querido rendir homenaje permanente a la "prehistoria" del hotel dando el nombre de "Luis el Hutín" a uno de los salones de nuestro hotel.




Tiene una superficie de 39m2, capacidad para 20 personas en configuración Escuela, 30 en teatro y 45 en cocktail.



La historia del Salón:

En uno de los rincones de la Plaza del Castillo (en el que está ubicado el hotel actualmente) existía una pequeña plazuela a la que los pamploneses denominaron popularmente “Plazuela de la Sal”, o más comúnmente “Rincón de la Sal”, por ser en ese espacio en donde el Ayuntamiento de la ciudad había dispuesto a través de sus Ordenanzas municipales que se almacenase la sal y se procediese a su comercialización. Haría falta trasladarse por un momento, en un alarde de imaginación, hasta aquella sociedad de los siglos XVIII y XIX para entender la importancia que, en todos los órdenes de la vida, tenía un producto tan simple como la sal.

La plazuela tenía su prolongación con una calleja, también llamada “de la Sal” que discurría paralela, y discurre todavía (hoy como patio interior), entre las calles Chapitela y Estafeta.

Es por ello que hoy, en pleno siglo XXI, ocupando físicamente ese mismo espacio en el que generaciones de pamploneses comercializaron con la sal, queremos recordar y mantener parte de la historia de esta ciudad, dando este nombre a uno de los salones de nuestro hotel.

 Cuenta con una superficie de 50m2 y con capacidad para 30 personas en configuración escuela, 30 en Teatro y 45 en cocktail.




Esta sala está situada en el sexto piso, entre las suites reales. Cuenta con 25m2 de superficie y una mesa central; resulta ideal para comidas de trabajo o reuniones del consejo de dirección.




 .