Conozca las fiestas de San Fermín de forma única

Disfrute de la emoción de la fiesta desde el centro de la ciudad

Habitaciones Históricas

Estancias dedicadas a personajes como Víctor Eusa, Hemingway, Pablo Sarasate, Orson Welles o Manolete

Suite 201 Hemingway

El mejor embajador de las fiestas de San Fermín cuenta con una Suite personalizada que se conserva tal y como él la conoció.

El placer de un buen desayuno servido en mesa

Empezar el día con calma y tranquilidad es un lujo

El Salón La Perla

Podrá descansar y disfrutar de la colección de libros firmados por nuestros huéspedes

Hasta siempre, Conchita.

El pasado 26 de Julio despedíamos a Conchita Guerendiáin Larráyoz, la menor de las nueve hermanas de una familia que dejó huella y marco la vida y gastronomía de Pamplona y sin duda, de nuestro hotel. Las Pocholas, como pasarán a la historia, siguieron lealmente el consejo que les dejó su madre antes de morir: "No os separéis, montad un negocio juntas y cuidaros las unas a las otras" Y así lo hicieron, abrieron un restaurante, "El Hostal del Rey Noble", el 20 de abril de 1938 al que cada una aportó lo mejor de sí misma en un negoció que prosperó durante muchos años y que se convirtió en un referente para la gastronomía Navarra. Su trabajo, esfuerzo y dedicación dieron sus frutos y la popularidad de su cocina trascendió de los fogones del nº 6 en el Paseo Sarasate. Y a pesar de que en el año 2002 colgasen en su puerta Josefina, Rosalía y Conchita un discreto cartel de "No está abierto", todos recordamos su cocina tradicional como algo único y sus vidas como un ejemplo de coraje, entrega y pasión.

Con nosotros siempre tuvieron una relación muy estrecha y cercana y tal es nuestro cariño y admiración hacia ellas que en el año 2007 decidimos en nuestro hotel como homenaje a su trabajo, recrear dicho "Hostal del Rey Noble" en nuestro restaurante con el apoyo de Josefina, Paquita y Conchita, quienes nos cedieron parte del mobiliario original de su restaurante así como recetas de sus conocidos y riquísimos platos. Aunque actualmente no se puede mantener nuestro deseo inicial de preservar la esencia del mítico "Hostal del Rey Noble", ya que es Álex Múgica quién se encarga de llevar las riendas de la cocina del restaurante del Gran Hotel La Perla, nunca olvidaremos la generosidad de unas hermanas que seguiremos a día de hoy queriendo y admirando. Y no dejaremos de hacerlo nunca, además, porque un inmenso cuadro que las retrata en la entrada de nuestro restaurante nos recuerda a quienes compartimos tanto con ellas y a quienes pasan por allí, que son personas que hicieron algo grande con lo pequeño de cada día, con perseverancia, sacrificio y servicio a los demás. Agradecemos enormemente su valentía de emprender en aquella época difícil porque el legado que nos dejan es inmenso. Siempre estaréis con nosotros en ese rincón especial y a quienes pasen por aquí y quieran conocer vuestra apasionante historia, se la contaremos con una gran sonrisa y orgullo, porque tuvimos una gran suerte de ser vecinos y amigos.

¡Gracias, gracias y gracias!




21 de Julio de 1899, nacimiento de Hemingway


Tal día como hoy, un 21 de julio del año 1899 nacía Ernest Hemingway a quien rendimos especial homenaje por su relación con el hotel en la Suite 201 de Hemingway en la que conservamos un tesoro muy especial: 107 ejemplares diferentes del libro "The Sun Also Rises"/ "Fiesta". Se trata de una colección excepcional que enriquece notoriamente el patrimonio material y cultural del hotel de la que no se conoce ningún otro caso similar, pese a que la figura de Hemingway está rodeada de fetichistas.





 
Esta novela fue ambientada en buena medida en las fiestas de San Fermín y está claro que ha dado la vuelta al mundo. Nosotros hemos creado durante años está gran colección que conservamos en distintas ediciones y 15 idiomas diferentes y que hoy se encuentra en dos vitrinas ubicadas en la Suite 201 de Hemingway. Una estancia que conserva el mobiliario y decoración tal y como Hemingway la conoció cuando se alojó en el hotel y que tiene las puertas abiertas para quien quiera visitarla.


A continuación os dejamos información sobre la colección, idiomas, años de edición y portadas de un libro que ha marcado nuestra historia.

La colección

En esta colección que aquí se presenta falta “la joya de la corona”, que sería aquella primera edición del año 1926 (cuyo precio en el mercado es realmente desorbitante y prohibitivo), pero cierto es también que probablemente estamos ante la mayor colección que se conoce de ejemplares diferentes de la novela Fiesta (The Sun Also Rises, en su título original) la que fuera en su día la primera novela de la larga vida literaria del Premio Nobel de Literatura, el escritor Ernest Hemingway. Es, la que aquí presentamos hoy, una colección que se ha ido forjando durante años con el resultado que hoy vemos.



En esta colección están las primeras ediciones en lengua española editadas en Buenos Aires, en Méjico, y en España. Faltarían las primeras ediciones de algunos otros países, difícilmente localizables, y con unos precios en el mercado cibernético y de los anticuarios nunca inferiores a los 6.000 euros.



Así pues, se trata, de momento, de más de un centenar de ejemplares, de más de cien portadas diferentes, en diferentes formatos, diferentes idiomas, diferentes ediciones... y todas juntas configurando una única colección, que precisamente se revaloriza por su condición de conjunto; más de cien piezas agrupadas formando una unidad. Era Aristóteles quien decía que “el todo vale más que la suma de las partes”, y este es un caso claro de ello. Y este valor se incrementa todavía más al existir una minuciosa catalogación de todos y cada uno de los ejemplares que configuran esta colección, una catalogación hecha en base a una ficha bibliográfica completa, es decir: no de colección, fotografía, título exacto, medidas, año de edición, editorial, no de páginas, idioma, identidad del traductor (cuando es en otro idioma diferente al inglés), país de edición... y por último un apartado de observaciones en el que se indica el tipo de encuadernación, estado de conservación, descripción de los posibles deterioros, inscripciones o dedicatorias, marcas sobreimpresionadas, presencia de tejuelos, autoría de la portada, último propietario, procedencia, etc.



Al hecho en sí de la envergadura de esta colección, que ya la hace única en lo que hoy se conoce, hay que añadir su ubicación. Todos estos ejemplares se conservan en el Gran Hotel La Perla, ubicado en la Plaza del Castillo, en Pamplona, en la que se desarrolla una parte muy importante de esta novela; y más concretamente se ubica en la habitación que en los años cincuenta conociese y utilizase el autor de la novela, Ernest Hemingway; una habitación con balcones a la calle Estafeta, por la que durante los Sanfermines discurre el encierro de los toros, otra de las claves sobre la que gira esta obra literaria.






 
Idiomas


La colección alberga ejemplares escritos en un total de quince idiomas, que serían los siguientes:

Alemán 14 ejemplares Catalán 1 ejemplar Checo 1 ejemplar Chino 2 ejemplares Danés 1 ejemplar Español 20 ejemplares Francés 5 ejemplares Griego 1 ejemplar Holandés 1 ejemplar Inglés 38 ejemplares Italiano 17 ejemplares Japonés 1 ejemplar Lituano 1 ejemplar Portugués 3 ejemplares Ruso 1 ejemplar


Hacemos la observación de que dentro de esta lista de idiomas hemos incluido dos ejemplares en chino, si bien hay que aclarar que en uno de ellos el texto de este ejemplar está escrito en inglés, si bien, la portada, la contraportada, los créditos, la dedicatoria, y el capítulo de presentación, están escritos en chino (el segundo ejemplar de este idioma está escrito íntegramente en chino). En el resto de ejemplares, sea el idioma que sea, hay que entender que la totalidad del ejemplar está escrito en el idioma indicado.


Años de edición


Prácticamente casi todos los años en algún lugar del mundo se reedita la novela The Sun Also Rises, o Fiesta. Quiere esto decir que es una colección viva, que desde el punto de vista del coleccionismo invita a una actualización permanente, y que, dentro de su amplísima variedad, con frecuencia nos ofrece ejemplares aparentemente iguales pero que corresponden a diferentes años de edición. Sin olvidar que hay ejemplares que carecen de fecha de edición, probablemente oculta en algunos casos tras un código de barras o tras otro tipo de códigos numéricos

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Los ejemplares de la presente colección se reparten entre los siguientes años de edición:


1941 1 ejemplar

1944 2 ejemplares

1946  2 ejemplares

1947  2 ejemplares

1948  1 ejemplar

1949  4 ejemplares

1950  3 ejemplares

1951  1 ejemplar

1954 2 ejemplares

1955 3 ejemplares

1956 2 ejemplares

1957 1 ejemplar

1958 3 ejemplares

1960 1 ejemplar

1961 2 ejemplares

1962 3 ejemplares

1964  3 ejemplares

1965  1 ejemplar

1966  2 ejemplares

1967  1 ejemplar

1970  1 ejemplar

1971  2 ejemplares

1972  2 ejemplares

1976 2 ejemplares

1982  1 ejemplar

1983  2 ejemplares

1984  2 ejemplares

1985  2 ejemplares

1986  2 ejemplares

1988 3 ejemplares

1990 1 ejemplar

1993  4 ejemplares

1994  4 ejemplares

1995  1 ejemplar


Portadas


1996 1 ejemplar 1997 1 ejemplar 1998 1 ejemplar 2000 2 ejemplares 2001 1 ejemplar 2002 1 ejemplar 2003 4 ejemplares 2004 3 ejemplares 2006 1 ejemplar 2007 1 ejemplar 2009 3 ejemplares 2010 2 ejemplares 2011 2 ejemplares 2012 2 ejemplares 2013 1 ejemplar 2014 2 ejemplares 2015 1 ejemplar S/F 9 ejemplares


Evidentemente hay tantas portadas como ejemplares. Pero obsérvese que hay algunos ejemplares (es el caso de los numerados en la colección con el 15 y el 16) que comparten la misma portada y que pueden inducir a pensar que están repetidos, sin embargo basta abrirlos para comprobar que son ediciones diferentes. En otros casos (ejemplares 46 y 97) ha bastado la estampación en imprenta de un sello conmemorativo del centenario de Ernest Hemingway para diferenciar ambos ejemplares. Igualmente, los ejemplares 86 y 91 utilizan la misma foto en la portada; similar sucede con los ejemplares 60, 65 y 93, que han empleado la misma fotografía, correspondiente al rodaje en Méjico de la película “Fiesta”; de la misma manera, también, que los ejemplares 82 y 83 han usado un mismo diseño que invita a jugar a buscar las diferencias. La portada no 107, correspondiente a un ejemplar francés de 1976, sorprende al verse en ella un dibujo del encierro en el que aparece una colgadura con la bandera tricolor republicana. Y, por último, decir que la portada del ejemplar número 100 no tiene desperdicio, refleja a la perfección cómo nos ven en algunos sitios.


Por lo demás, nos encontramos con portadas de diseño, fieles al modernismo de la época en la que fueron creadas; con portadas extremadamente simples; con portadas centradas exclusivamente en el encierro (2, 3, 29, 34, 35, 44, 76, 86, 91 y 107), en las corridas de toros (6, 9, 10, 18, 25, 30, 39, 40, 46, 52, 64, 68, 72, 73, 74, 77, 79, 81, 84, 85, 90, 92, 94, 95, y 97), o en las que el toro es el protagonista en exclusiva (21, 24, 36, 49, 55, 61, 88,89, 99, y 101).

Y llegó la calma

Pamplona después de San Fermín se sume en una profunda calma, calles tranquilas, silencio, y una paz que parece imposible después del bullicio de los días pasados. Pero como dice este artículo que hemos rescatado de La Vanguardia, "Pamplona es mucho más que San Fermín. Los que quieran conocer la capital navarra más allá de la fiesta, descubrirán una ciudad de espíritu joven con dos mil años de historia." Así que no duden en venir a visitarnos y disfrutar de la fantástica tierra navarra.

(Plaza del Castillo desde la glorieta. Foto: Getty)

El cartel de San Fermín de 1923








 
Así es el cartel de las fiestas de San Fermín del año 1923 que conservamos enmarcado en nuestro hotel. Se encuentra situado en el hall, bien rodeado por los dos ascensores que representan la combinación de modernidad e historia tan característica en nuestro hotel.

Fue precisamente en estas fiestas de 1923 cuando el escritor Ernest Hemingway visitó Pamplona y este hotel por primera vez.

El tamaño del cartel es de 224 x 105 cms y su autor Ángel Cerezo Vallejo.

Felices Fiestas San Fermín 2017

6 de Julio de 2017 ¡Por fin ha llegado el día del inicio de las fiestas de San Fermín! En el Gran Hotel la Perla somos testigos de grandes momentos gracias nuestra privilegiada ubicación. Nuestros balcones se convierten en el mirador perfecto hacia una ciudad que vibra y se emociona con unas fiestas que son conocidas internacionalmente, gracias en buena medida a nuestro querido amigo Hemingway. 

Durante estos días acogemos a muchísimas personas que vienen de todo el mundo con el deseo de disfrutar y emocionarse con los encierros desde los balcones de la calle Estafeta, ver bailar a la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, asistir a la procesión de San Fermín, bailar con los conciertos de la Plaza del Castillo o asistir al tradicional baile de la Alpargata... ¡qué empiece la fiesta! 


¡Viva San Fermín!







Desde los balcones del Gran Hotel La Perla en San Fermín











Manolete, Cien años

 
Llegó, estuvo treinta años, y se fue. Ese fue Manolete, uno de esos pocos diestros que fue capaz de hacerle un quiebro a la historia de la tauromaquia reconduciéndola, con personalidad y valor sereno, por el camino de la seriedad. No quiso ser de los del montón, y lo consiguió, dejando además el listón alto, ¡muy alto!. Por ello, precisamente por ello, se le considera uno de los califas del toreo; y no es de extrañar que otro de nuestros míticos clientes, Orson Welles, acuñase para la historia aquella frase de “si yo fuera español estaría orgulloso de haber vivido en el mismo siglo que Manolete”.

 

Ponemos hoy en valor su vida artística como matador de toros, así como su vinculación a este hotel, en el que tiene una habitación dedicada; y lo hacemos en un día muy especial, en el día en el que se cumplen cien años de su nacimiento, un 4 de julio de 1917. 

Durante casi un siglo La Perla ha sido el hotel taurino en Pamplona, el que ha acogido en sus habitaciones a lo más selecto de la tauromaquia de diferentes épocas. Pero justo es reconocer que, de todos los matadores de toros que en este establecimiento se han alojado, ha sido el cordobés Manuel Rodríguez Manolete el que ha dejado una huella más profunda, del que más datos y testimonios tenemos. Estuvo estrechamente ligado a la habitación número 44 (que tras la reforma de 1951 tuvo el número 106, y desde 2007 lleva el número 105).  

Manolete tiene su propia historia dentro del Gran Hotel La Perla, una historia que nos habla de enorme generosidad con su cuadrilla, una historia que nos habla de sinsabores por faenas poco afortunadas, de plegarias en soledad ante la improvisada capilla junto a la cama en honor al Padre Jesús Caído, de recuperación médica tras un accidente de tráfico, de momentos emotivos hablando por teléfono con su madre compartiendo con ella la alegría de triunfos y trofeos, de momentos de angustia al conocer el resultado doblemente trágico del encierro con los toros a los que esa tarde se iba a enfrentar, de pacientes poses para los fotógrafos… De todo eso y de mucho más nos hablan esas paredes, espacios a los que hay que saber escuchar en un día como el de hoy, centenario del nacimiento de uno de los grandes del arte de Cúchares. Hoy, 4 de julio de 2017, entre las paredes de la habitación 105, quien tenga oídos sensibles podrá escuchar con más fuerza que nunca las ovaciones que Manolete está recibiendo. ¡Gracias… maestro!




Un balcón de lujo para ver los encierros


La calle Estafeta es una de las calles más famosas internacionalmente gracias a los encierros de San Fermín que se celebran cada año en Pamplona. El resto del año, como pueden comprobar en la fotografía, es una calle muy visitada por turistas y en la que la gente aprovecha para pasear o degustar pinchos en los numerosos bares que hay. Se transforma completamente del 6 al 14 de Julio y se convierte en una calle llena de expectación. 

250 metros de recorrido que comienzan en la también conocida curva de Mercaderes y finalizan en el tramo de Telefónica. Es una calle con un 2% de pendiente y generalmente suele ser de un ritmo lento por lo que permite vivir momentos de gran peligro y emoción ya que los mozos aprovechan para ponerse delante de las astas de los toros. Todos nuestros huéspedes que han vivido la experiencia la recomiendan porque es algo, que a pesar de durar unos instantes, no se olvida nunca.

Si quiere alquilar uno de nuestros balcones de la calle Estafeta y vivir estas increíbles fiestas puede realizar su reserva en el mail reservas@granhotellaperla.com o preguntar por Rubén el teléfono 948 223 000.



A continuación en este vídeo podrán ver a cámara lenta la emoción que se vive desde uno de los balcones de nuestro hotel en los encierros de San Fermín.


Los 50 mejores hoteles de España


Para todos los gustos. Elegantes y coquetos hoteles de ciudad, castillos en lo alto de las montañas o casas rurales en pueblos con encanto. The Telegraph recoge en su diario online británico los 50 mejores hoteles de España después de una exhaustiva selección que han llevado a cabo expertos viajeros del diario. Todos los establecimientos que recomiendan los han visitado y conocido de cerca, por lo que han podido vivir la experiencia de sus huéspedes de forma directa y personal.

Algunos de ellos son modernos y de reciente creación y otros llevan décadas o como en nuestro caso, siglos abiertos, pero todos conservan algo especial que hace de España un destino turístico muy variado y rico, acogedor e irresistible.

Puede consultar toda la lista a continuación: https://goo.gl/SxWPUh

Hace unos meses reconocían en su diario online al Gran Hotel La Perla como un hotel que merece la pena ser visitado. Artículo "Destinos": https://goo.gl/fvFgza








Nos visita Juan Diego Flórez

El pasado 10 de Junio actuó el tenor Juan Diego Flórez en Pamplona y ofreció en Baluarte un espectaculo junto a Vincenzo Scalera al piano. Lleno absoluto y éxito rotundo. Ambos firmaron en el Libro de Honor


Fotos: Baluarte

A continuación les dejamos las palabras del crítico musical, Juan Ángel Vela del Campo, sobre el artista y la obra que expuso en Baluarte que fueron recogidas en el programa de mano.


"Ha transcurrido ya casi una década desde que, con motivo de un recital de Juan Diego Flórez en Pamplona —justamente aquí, en Baluarte—, escribí unas notas al programa muy particulares sobre lo que el tenor iba a cantar ese día. En realidad, más que un análisis propiamente dicho de las obras, reflejaba el pensamiento de Juan Diego Flórez sobre las mismas, producto de una conversación amigable que mantuvimos en un restaurante peruano en vísperas del concierto. Así, entre tiraditos y causas limeñas, divagamos sobre Bellini, Rossini o Donizetti, para culminar en el último pisco-sour con una frase de Juan Diego que da mucho que pensar: “Cuando llegas a entender que el canto es aire, es cuando comienzas a cantar bien”. Así que para no romper la armonía —en este caso gastronómica— he ido a comer a un restaurante peruano antes de comenzar a escribir estas líneas para ver si entre ceviches y anticuchos me venía una ráfaga de inspiración literaria. Había, en cualquier caso, para este cometido una diferencia fundamental respecto a la situación anterior y es que Juan Diego no estaba en la mesa. Daremos, pues, el protagonismo a los recuerdos o, expresado de una forma más elegante, a la memoria afectiva.  

Conozco a Juan Diego desde hace muchos años y nuestras  complicidades no se limitan a lo gastronómico, por mucho que tengamos una larga historia de comidas juntos en restaurantes, txokos o casas particulares de Perú, Italia y hasta en el mismísimo El Bulli antes de que cerrara. Aunque pensándolo mejor nos une más la alargada sombra de Rossini que los platos más sofisticados. No hay remedio para combatir esta atracción fatal. Rossini es mucho Rossini y Juan Diego es un rossiniano hasta las cejas. Luminoso, brillante, sigue al pie de la letra la filosofía básica del canto rossiniano: melodía sencilla, ritmo claro, fraseo nítido, timbre cálido. En Pésaro, lugar natal del compositor, a orillas del Adriático, celebraron por todo lo alto el pasado verano los 20 años de vinculación de Flórez con el Festival anual dedicado allí a Rossini. 20 años, se dice pronto, desde aquella ya lejana participación en Matilde di Shabran. En Pésaro ha instalado el cantante peruano su domicilio. Cómo no. Hay que estar lo más cerca posible de los ecos que sigue proyectando en su tierra el autor de El barbero de Sevilla o La Cenerentola. No es ninguna casualidad que a Pésaro se desplazó en vísperas de su fallecimiento —ay, dolor— el pasado marzo otro rossiniano de postín: el inolvidable musicólogo, profesor y director de orquesta Alberto Zedda. Los rossinianos son así. Su racionalidad va unida intrínsecamente a su locura. Lo evidente es que Juan Diego vive con una especial empatía las óperas, las canciones y hasta los Pecados de vejez de Rossini. Es cuestión de gusto pero también fusión intachable de su voz con una manera de enfocar el canto. Su selección rossiniana de hoy comprende piezas tan atractivas como La lontananza, Bolero, Addio ai Viennesi y un aria de Otello. La primera pertenece al Álbum italiano, primer volumen de los Pecados de vejez y está escrita originalmente para tenor. En la segunda escucharemos esa frase que casi se convirtió en una especie de leitmotiv a su manera, “Mi lagnerò tacendo”, un guiño juguetón a sus incondicionales. La tercera tiene un aire de despedida y fue compuesta cuando Rossini dejó Viena en julio de 1822. 

En cuanto a la ópera obvio es decir que Juan Diego está en su salsa, tanto por la expresividad que despliega como por el rigor en la línea de canto. Rossini está, pues, bien servido. O no. Todo nos puede saber a poco tratándose de las interpretaciones belcantistas de Juan Diego. Entre las canciones y el aria de ópera, se sitúan dos aportaciones mozartianas para salpimentar el guiso rossiniano. Las dos proceden del género lírico-teatral, una en alemán, otra en italiano, pero tanto la de El rapto en el serrallo como la de Mitridate, re di Ponto encajan a las mil maravillas en la dimensión temporal y hasta estilística del programa. La combinación Mozart-Rossini siempre despierta una gran cantidad de sugerencias. Musicales y hasta vitales. No se acaba la música con Mozart y Rossini, no teman. En la segunda parte del concierto, Juan Diego deja a un lado sus raíces más asentadas y explora otros territorios, aunque siempre con prudencia y buscando las conexiones apropiadas. El espíritu de Alfredo Kraus se hace visible en la ópera romántica francesa, especialmente con Massenet y su Werther, la ópera con la que muchos aficionados líricos identifican la plenitud del tenor canario. El respeto y admiración de Flórez por Kraus es evidente y “Pourquoi me réveiller” puede convertirse más que en una continuación estilística en un homenaje. Tambien Kraus se identificaba preferentemente con La traviataentre los títulos operísticos de Giuseppe Verdi. No es extraña la incorporación al programa de De miei bollenti spiriti. La aportación verdiana se redondea con I lombardi. Y siguiendo con las asociaciones no está de más recordar que la popular Mattinatafue compuesta por el compositor napolitano Ruggero Leoncavallo en 1904 para Enrico Caruso. El célebre tenor la cantó por primera vez en Nueva York ese mismo año. Hoy no hay cantante lírico que se resista al encanto de esta melodía. 

El verismo contenido completa el programa de hoy de Juan Diego Flórez. De La Bohème a Gianni Schicchi, Puccini se vacía en un abanico de comunicación y sentimientos que deja a un lado valores estéticos firmemente establecidos para tomar partido por un realismo tan popular como a veces desgarrado. El tenor peruano tendrá que poner toda la carne en el asador en este repertorio, lo que, si cabe, añade un punto de interés y curiosidad a un recital en el que están garantizadas la profesionalidad, la transparencia, la belleza, la técnica y la madurez lírica. Escuchemos, pues, con la máxima atención. Juan Diego Flórez es uno de esos raros tenores a los que se puede aplicar el calificativo de genial ❖ juan ángel vela del campo"

Junio, un mes para echar a andar


Era el mes de junio de 1881 cuando la entonces Fonda La Perla abría sus puertas en la pamplonesa Plaza del Castillo. El día 15 hará de esto nada menos que 136 años. Desde el siglo XIX atendiendo a nuestros huéspedes, prestando un servicio con la profesionalidad que a este establecimiento siempre le ha caracterizado, y que hoy a nivel estatal nos sitúa como uno de los hoteles mejor valorados.


Y el mes de junio de 2007, hace ahora exactamente diez años de aquello, el Gran Hotel La Perla, después de dos años de reformas, continuaba su andadura, pero desde ese año con una categoría de cinco estrellas, y buscando en todo y para todos la excelencia.

Esta primera quincena de junio es una buena excusa para recordar y agradecer a todas aquellas personas (huéspedes, propietarios y trabajadores) que desde 1881 han dado vida y continuidad a este establecimiento hotelero. Va para ellos nuestro recuerdo y nuestra gratitud.

Memorias de Sarasate


En el Gran Hotel La Perla cuidamos y mimamos nuestra historia, entre otras muchas razones, porque es una historia que merece la pena recoger, salvaguardar y dar a conocer. Y una forma de aglutinar estos tres objetivos en torno a nuestro patrimonio son las diversas vitrinas llenas de objetos que tenemos en algunas habitaciones.


Una de esas vitrinas la encontramos en la habitación 207, la habitación de don Pablo Sarasate. Quien se hospede o quien visite esa habitación podrá ver que en esa misma estancia se conservan la casi totalidad de libros y folletos que en los últimos 130 años se han publicado sobre nuestro afamado violinista; y también CD’s, y cromos, sellos, monedas, tarjetas postales, un pañuelo suyo, o la foto original del título de Hijo Predilecto de Pamplona que en este hotel recibió en 1902.

Visita Virtual Suite Pablo Sarasate

Sin embargo teníamos en este pequeño museo una asignatura pendiente, una asignatura que queríamos aprobar. Y hoy lo hacemos. Teníamos prácticamente todos los libros sobre Sarasate, pero nos faltaba la joya de la corona, ¡el primero de todos!, las “Memorias de Sarasate” que Julio Altadill publicó en 1909, al año siguiente del fallecimiento en Biarritz de don Pablo. Y desde hoy ese ejemplar se exhibe en la vitrina de su habitación. Otro día daremos a conocer más cosas de esta misma vitrina, ¡verdaderas joyas!.




Nos visita Luis Goytisolo

 El pasado viernes, el escritor Luis Goytisolo, visitó Pamplona para impartir una conferencia en los "Diálogos de Medianoche" organizados por Fundación Caja Navarra. En su exposición realizó un recorrido por su obra narrativa incluyendo su última novela (publicada este año): "Coincidencias". 

https://goo.gl/QRCJQy

Foto en el Salón La Perla: https://goo.gl/I8e5lm

Luis Goytisolo en el Salón La Perla: https://goo.gl/3lpTZ1
 En el Gran Hotel La Perla tuvimos la suerte y el honor de acogerlo durante su estancia en la ciudad y nos dedicó su libro, que a partir de ahora los huéspedes podrán leer en el Salón La Perla. 








 




"Para el hotel "La Perla", el único hasta el momento en el que me siento literalmente como en casa, debido a la ambientación con toques para mi muy familiares. Con todo mi afecto, Luis Goytisolo-Pamplona, mayo 2017"
 Ver más libros en la Biblioteca 

Además, estampó una cariñosa firma en nuestro tradicional Libro de Honor.

  "Para el hotel La Perla, una verdadera perla en la que me siento como en casa. una cualidad cada vez menos frecuente. Con todo mi aprecio, Luis Goytisolo. Pamplona, mayo de 2017" Ver más firmas del Libro de Honor

Y aquí les dejamos un par de fotografías que le realizaron en la Suite de Hemingway.